Crean un ciclo de cine-debate para adolescentes

Un nuevo atractivo en Villa Santa Rosa, pero esta vez para adolescentes

Este lunes 4 de junio comienza el Ciclo de Cine Debate para adolescentes. La cita será en la Biblioteca Popular Alejo Carmen Guzmán y dará inicio a las 20 hs.

Esta iniciativa que es promovida por la Fundación Uno en Más y acompañada por la Biblioteca, se enmarca en la  Campaña de Prevención #YoElijo, generada desde el municipio. Apunta a adolescentes de 16 a 20 años de edad.

Hablando Claro conversó con la Lic. en Psicología Yamina Nasser -una de las fundadoras de Uno en Más- y señaló que «la idea surge a partir del cine debate para adultos y también por inquietudes que se manifiestan en el pueblo y que nosotros acá con el equipo siempre las hablamos a la mañana. En el consultorio las recibimos problemáticas con el interrogante de qué hacer con lo que está pasando«.

Ante estas situaciones, la psicóloga planteó: «nos encontramos con adolescentes a nivel del consultorio o por ahí de vínculos que uno tiene. En los cuales no tienen espacios para salir, para estar. Siempre nos planteamos, en la época de estudiantina, ver a los adolescentes se apropian del pueblo. Vos salís y están grupos de adolescentes, haciendo cosas, contentos, generan vínculos desde ahí se hacen amigos; se conocen.La estudiantina es un mes al año, hay que hacer algo donde los adolescentes puedan estar, que estén contentos, que se reúnan. No hay nada específicamente, la idea era a partir de qué convocarlos.  Justo en ese momento surge la inquietud de Marcela -de la Biblioteca- que ella está permanentemente viendo cómo hacer para convocarlos a la biblio, para que tomen ese espacio para ellos. Había traído muchos libros para jóvenes, esos empezaron a circular entre ellos, ella también dice «se los llevan y los leen solos». Cómo hacer para que el juego se abra entre varios. Hoy por hoy, las plataformas para películas hay un montón, pero los adolescentes se juntan y ven solos. 

Qué tendrán las series que me hacen fanatizar

«Lo que tiene la serie es algo «infinitizado». La película tiene un tiempo en donde empieza y termina. Lo que tiene la serie es que siempre relanza la pregunta, entonces uno mira un capítulo y al final queda para ver el otro capítulo, que ya está. Entonces, uno se sienta y no puede parar en esa «maratón»

Muchas personas no se bancan una película de dos horas, la serie dura entre 40 y 60 minutos que es el tiempo que una persona hoy por hoy, se banca ver. Pero a su vez, eso se «inifinitiza», no sólo las series duran 20 capítulos hay temporadas, y temporadas, y temporadas. Entonces, es algo que está pasando en los adolescentes, en los adultos y en los niños. Pasan muchisimas horas conectados a la pantalla y desconectados con lo que lo rodea, con la realidad. Pasar todo un día, y el punto de basta es cuando termina la serie. Lo que es muy preocupante, porque no hay lazo a otro. No se discute, no se charla…»

¿Lo preocupante sería la soledad? 

«Desde mi punto de vista como psicóloga, sí. La falta de lazo que tienen los adolescentes»

¿Qué es el lazo?

«Es la relación con otros, es poder vincularse con otros, poder estar con otros».

Este lazo que mencionas se construye en la relación, pero ¿de qué forma?

«Primero, aceptando que el otro tiene algo que yo no tengo. Eso es lo primero que uno hace desde bebé. El bebé llora porque tiene hambre, viene la mamá y le da de comer. El otro me puede dar algo que yo no tengo. Esa es la base para poder vincularse para toda la vida. En esa creencia se sustenta nuestra relación con el otro, así tenemos amigos porque nos van a dar algo que no tenemos y el otro va a encontrar algo en mí que él no tiene. Cuando eso no está la persona, queda sola sin necesitar o sin demandar nada.

No necesitar del otro, no pedirle nada al otro…Se corta la comunicación, se corta la posibilidad de ser escuchado queda la persona sola con su pensamiento a modo autistico. Está uno sentado consumiendo algo que viene desde el exterior que no es ni siquiera la realidad que se expone, eso es lo más preocupante. Es muy comparable a las cuestiones de consumos, de drogas, de cualquier consumo. Consumir durante 24 horas televisión es una forma de consumo preocupante y sobretodo porque hoy por hoy se plantea de una forma autística. Sola, sin comunicación, sin posibilidad de lazo, sin posibilidad de pedir ayuda ni de demandar algo».

¿Este consumo puede ser una forma de pertenecer? Porque, «cómo que no viste La Casa de Papel». ¿Hay una invitación/imposición a consumir?

«Sí y además no es nos juntemos a verla. Se trató de esto, de esto, de esto…¡no!, tenes que verla. Por eso se relaciona mucho con el consumo, lo que nosotros planteamos desde el ciclo de cine para adolescentes, es ver un capítulo. No es sólo una serie, hoy la preocupación de los que consumen series es «cuando se termine qué voy a ver» . Entonces empiezan a consumir antes, para ver cómo llenar el hueco«.

El cine debate como espacio de encuentro y de la palabra

«La propuesta era generar un espacio de escucha y de palabra, lo queríamos despegar de todo lo que es el periodo de edad a nivel escolar. Lo pensamos mucho, porque los chicos menores de 15 consumen muchas películas, series pero nos parecía que a partir de los 16, el adolescente hace un cambio. Pasa de ser niño a la pubertad, a tener un pensamiento crítico y empezar a posicionarse de otra manera. Eso no es matemático, muchas veces hay chicos de 15 que su pensamiento crítico está hiper-desarrollado. Y lo otro, chicos de 15 que parecen más niños. Poner 16 años era una edad justa para que no hay diferencia entre ellos. También, las películas y las series que hoy por hoy, que ellos consumen son para mayores de 16 años».

¿Como fue el criterio que usaron para elegir este primer capítulo?

«Estuvimos analizando y debatiendo con la gente que organizamos el ciclo, hicimos un análisis de campo antes. Vimos qué están consumiendo los adolescentes, qué les gusta, por qué; son muchos los interrogantes que se nos plantean qué le vamos a traer a los adolescentes. Merlí, es una serie que ya hace un tiempo que los adolescentes están viendo mucho, que aparece en las escuelas. Que los mismos adolescentes proponen que vean que está en el discurso social. Es una serie catalana que España – Catalunya está dentro de España todavía- es muy cercana lo que es lo latinoamericano, tenemos descendencias españolas. Eso hace que los adolescentes se identifiquen a la problemática que están pasando los adolescentes catalanes y lo temas que tocan son temas, muy actuales. El bullying, la sexualidad, la relación con los padres. Merlí es una serie que va tocando capítulo a capítulo toma a un filosofo para hablar del tema.  En este capítulo se plantea mucho la diferencia entre las personas» .

Como psicóloga, desde tu punto de vista, ¿qué es ser diferente? o ¿en qué reside esa diferencia?

«Me parece que estamos en una sociedad que todo el tiempo lo que quiere es normalizar. Desde siempre, desde que vamos al colegio la idea es plantear una norma en la cual todos tenemos que encajar en esa norma. El que está fuera de esa norma es el diferente y el que queda por fuera de lo que es aceptable. A nivel social se plantea de manera hegemonía qué es aceptable y qué no lo es; quién es normal y quién no lo es. El que no entra de ese «está bien», con esos requisitos a cumplir queda segregado.

Que aparezca alguien que muchas veces se le llama «chivo expiatorio», que aparezca alguien diferente pone en evidencia que alguien puede estar fuera de la norma.

Y eso hace que se produzca el rechazo. Para poder hablar de la diferencia, para poder hablar de estas segregaciones que llevan a la violencia hay que empezar a plantear «a qué llamamos normal» «a qué llamamos sanos». Desde qué lugar decimos, esto está bien. Esto está mal. Generalmente los lugares están cargados de prejuicios, de juicios previos a conocer esa persona».

Yamina comentó que la modalidad del encuentro va a seguir la misma que la del ciclo para adultos, «va a haber pautas para que el debate tenga un camino marcado. La idea es tomar a la película para hablar sobre el tema para también poder separarse de lo personal. cuando uno se tiene que poner como propio ejemplo cuesta muchísimo y no se habla, se cierra la boca.

Plantearlo así, es poner como un velo para poder hablar de eso. Como hacen los actores en una obra de teatro se disfrazan para poder representar a un personaje. En este caso ellos -los adolescentes- van a tomar al personaje para poder hablar de ellos. Pero, siempre dirigido al personaje. Además marcando el camino, se marca de qué se va a discutir. No se va a discutir de toda la película, sino marcarle un tema.

La idea con los chicos es hacerlo más dinámico, marcar grupos a favor y en contra que puedan sostener su pensamiento. Ayudarlos a pensar críticamente, más allá de su idea». 

¿Cómo fue la  experiencia del cine debate acá en Santa Rosa?

«Siempre decimos con Marcos, «cuanto potencial hay en el pueblo, cuanta gente comprometida». Faltan propuestas. El cine debate comienza como un deseo propio como un hobby nuestro algo que nos gusta, también a ese gusto uno lo va pasando.

Al principio la gente creía que si vas a un cine debate, tenes que hablar y no es así. También es escuchar, es mirar no necesariamente hay que hablar. El tema de la escucha es también un aprendizaje. Cuando va una persona nueva al cine debate ves como una cierta ansiedad de querer transmitir todo y no escuchar».  

 

El capítulo 7 de Merlí, toma a Foulcaut. Un filósofo, historiador, psicólogo y teórico social francés conocido por la teoría del panóptico y principalmente por sus estudios críticos de las instituciones sociales, en especial la psiquiatría, la medicina, las ciencias humanas, el sistema de prisiones, así como por su trabajo sobre la historia de la sexualidad humana. Sus análisis sobre el poder y las relaciones entre poder, conocimiento y discurso han sido ampliamente debatidos.

 

 

 

 

 

 

Foto Yamina Nasser

«Desde chica me encanta el cine, vengo de Paraná soy de Entre Ríos. Yo crecí sin cine en mi pueblo, era ver las películas en el casette y era alucinante juntarse a ver películas.

Me encontré con el cine  cuando llegué a Córdoba. Poder compartir la película, reir, hablar. Compartir emociones, es algo muy lindo que hace al encuentro.

Más allá del gusto de ver la película, que también haya ese gusto del encuentro con otros».

 

 

 

Mirá el trailer del capítulo siete de la serie Merlí acá.

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Lic. en Comunicación Social

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