Pascua 2021: divertidos juegos para disfrutar en familia

En la nota, actividades con huevos de Pascua para hacer este feriado largo ya sea en casa, de paseo, o al aire libre

Llegan las Pascuas 2021 y, con ellas, una excusa para jugar. Ya sean conejos o huevos, no hay niño (¡ni adulto!) que se resista al chocolate (¡y a una buena búsqueda del tesoro!). Actividades y manualidades para hacer durante este feriado largo y disfrutar con los chicos, ya sea en casa o al aire libre.

Búsqueda del tesoro “pascual”

Una actividad divertida de las Pascuas es la búsqueda de los huevitos. Pero si además de esto hay que descifrar pistas, la diversión aumenta. En casa solemos hacer la búsqueda con un mapa del tesoro y pistas (podés buscar ideas en el grupo de Facebook Mamá Estimula).

La idea es muy simple: armamos el mapa y los papelitos para las pistas. Escondemos los huevos y escribimos cada pista usando consignas como “el primer huevo se esconde donde duerme tu mascota”, etc. Cuando se encuentra el huevo, también se encuentra la siguiente pista hasta la pista final de los tesoros escondidos. El mapa lo usamos para ir marcando con cruces cada huevo o tesoro encontrado, y así el juego se estira otro rato más.

Se pueden sustituir los huevos de Pascua por huevos duros pintados a mano (que incluso podemos preparar con ellos el día anterior) o esconder falsos huevos hechos con globos pequeños (los de bombitas de agua) a los que antes de inflar les podemos meter dentro muñecos o juguetes bien pequeños de los que tengamos a mano (por ejemplo, sorpresitas de cumpleaños).

Encuentra el par

También podemos esconder huevos duros a los que les pintamos con marcador caras diferentes (enojado, sorprendido, feliz, etc.). Debemos pintar 2 huevos de cada cara y sólo cuando se encuentre el par igual, se podrá obtener de premio un huevito de Pascua.

Si hay varios niños en casa, se pueden pintar los huevos con las letras de sus nombres y ellos deberán formar el nombre completo de cada uno para reclamar su premio y, de esta forma también practicamos lectoescritura con los más pequeños.

Memotest de huevitos de Pascua

No solo es un juego híper económico y súper divertido, sino que además es una actividad estimulante tanto para la atención y concentración, como para el conteo y la discriminación visual. Además, podemos graduar su dificultad según la edad de nuestros hijos, utilizando más o menos cantidad de tarjetas.

Huevos… ¡Pero de dragón!

Si vamos a jugar con huevos duros, podemos salirnos de la temática específica de los conejitos y el chocolate y preparar una divertida incubadora de huevos de dragón en casa. Al fin y al cabo, ¿quién dijo que un dinosaurio no puede venir a celebrar con nosotros estas Pascuas? Necesitamos huevos duros y al menos un colorante alimenticio.

Asegurate que los huevos queden bien firmes, dejándolos enfriar dentro del agua luego de los 15 minutos de hervor. Colocalos dentro de una bolsa con cierre, agregá algunas gotas de colorante, cerrá la bolsa y golpeá el huevo suavemente hasta agrietarlo por todas partes sin que se llegue a desprender la cáscara. Luego masajeá la bolsa para que el colorante tiña toda la cáscara. Cuando se haya cubierto bien, dejalo reposar unos 20 minutos y luego pelalos y… ¡Oh, sorpresa! Ya tenés tus huevos de dragón y encima perfectamente ¡comestibles!

Carrera de huevos con cucharas

Otra forma divertida de aprovechar nuestros huevos de dragón cuando terminó su “cacería” (antes de comerlos) es usarlos para una carrera con cucharas. ¡Un clásico de las kermeses y cumpleaños de antaño que no por viejo deja de ser fácil y divertidísimo!

Tarjetas de pascua con mandalas pintados a mano

La Pascua también puede ser una linda excusa para enviar tarjetas a nuestros seres queridos, sobre todo, a aquellos con quienes no podremos compartir en estos días.

Huevos saltarines

Un experimento sencillo es el clásico de los “huevos saltarines”; eso sí, si querés develar el resultado durante el almuerzo de Pascua, debés saber que tenés que poner manos a la obra dos días antes, ya que el resultado se ve a las 48 horas. Lo único que tenés que hacer es sumergir durante dos días uno o varios huevos en vinagre en un frasco con tapa. Nada más. Al cabo de ese tiempo, las cáscaras se habrán desintegrado y los huevos tendrán una consistencia como de goma y un color transparente opaco, como si fuesen de gelatina. ¡Y rebotan!

Por Claudia Guimaré, socióloga, asistente Montessori y fundadora del grupo de Facebook Mamá estimula. Podés encontrar más juegos e ideas en este grupo.

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