El femicidio de cada día: «Que cronicar una muerta más, no sea como dar el pronóstico»

Una galaxia de relatos de mujeres que dicen sus territorios y una reflexión de un mes sangriento en Argentina

En enero los femicidios se tornaron noticias casi climáticas, una especie de suerte que se actualizaba todos los días. Cada tres, cada cuatro horas y la gente buscaba el informe para saber cómo salir a la calle.

Las muertes de mujeres se empiezan a naturalizar, por eso escribo, por eso me digo a mi misma, todos los días: «que cronicar una muerta más no sea como dar un pronóstico». Que no son «cosas que pasan», como la humedad que no se puede evitar en verano.

En enero, cada día se iba sumando una nueva víctima en manos de un hombre. Parejas, maridos, novios, ex novios, familiares, desconocidos; a caso importa qué relación tiene una mujer en su vida íntima. A caso, merece ser juzgada por la sociedad, cuando se dice a viva voz: «pero ella también era loca, era puta (…)».

En enero los días cambiaron sus nombres, por el de mujeres y niñas que aparecieron muertas. Perdón, me corrijo, las mataron. Y las siguen asesinando: el Estado, los medios y la sociedad.

No hay paz, hay miedo porque las víctimas son incontables, son muchas. La violencia sistemática que no es noticia, las violaciones que no se dan a conocer y los abusos que no «alcanzan»-a la justicia- para tomar cartas en el asunto.

Sin embargo, hay quienes justifican las muertes, y lo hacen en pequeñas reflexiones justificando que hay mujeres que también matan, hay mujeres «putas», hay mujeres, ¡ay mujeres!…Siempre existe un motivo que hace parecer «más justo» haber terminado con la vida de ellas. Y en consecuencia una galaxia de comentarios, imágenes y hasta memes abundan en las redes sociales. Claro es triste, porque estos nombres no son parte de una ideología. Los nombres de las víctimas, tampoco son manifestaciones de grupos feministas. Cada nombre y cada apellido identifica a chicas, como yo, como vos, como tu hija, tu hermana o tu amiga. Cada vez que se justifica una muerte, nos volvemos más inhumanos. No hay norma social, no hay convenciones, ni mucho menos ideología que importe cuando se habla de que en Argentina hubo casi un femicidio por día.

Muchas veces la autoría de esas reproducciones son de mujeres, y es triste. Pero me duele más saber que son quienes dicen sus territorios. Quiero decir, ellas también vivieron o viven bajo el tan poderoso y tan nombrado patriarcado. No podemos cambiar el afuera si primero no intentamos repensarnos y (de)construir nuestro propio orden, nuestro propio machismo, ese que se nos impuso desde niñas. Ese que marcó que debíamos ser señoritas, unas princesas, calladas y sumisas.

Femicidios en enero de 2019

Celeste Castillo (25): Fue asesinada por su pareja el 1 de enero. Él era policía y le disparó un tiro que fue letal.

Valeria Juárez (32): Fue asesinada de un escopetazo por su padre. El hecho ocurrió el viernes 4 de enero en Chaco. El hombre se suicidó con la misma arma.

Dayana Moyano (24): volvía de trabajar cuando fue asesinada, murió por asfixia y sufrió abuso. Hay un detenido por hecho que ocurrió en Córdoba.

Silvia Tehl Ricci de Canali (61): Murió de seis puñaladas. El hecho ocurrió en La Plata y el femicida es un vecino.

Joselín Mamani (10): La pequeña fue asesinada de 32 puñaladas en su casa de Longchamps. Por el crimen, detuvieron a la ex pareja de la madre.

Giselle Varela (33): Vivía en Mar del Plata y era Policía. Su ex pareja le robó el arma reglamentaria y la mató a balazos tras una discusión el 8 de enero.

Liliana Loyola (64): Murió en San Juan tras 40 días de agonía internada en un hospital. Creen que su propio hijo fue quien le disparó.

Susana Yas (77): Fue asesinada a golpes en el ascensor de su edificio en Mar del Plata el sábado 12 de enero. La Justicia investiga si el autor del hecho pertenece al círculo familiar.

Agustina Imvikelried (17): La adolescente salió a bailar con sus amigas en la localidad de Esperanza, en Santa Fe, pero nunca regresó a su casa. La hallaron un día después y, según la autopsia, fue enterrada viva luego de ser asfixiada y golpeada. El femicida se suicidó en su casa el mismo día.

Danisa Canale (38): Fue asesinada de 10 mazados en la cabeza en Gálvez, Santa Fe. Por el femicidio detuvieron a su marido.

Romina Ugarte (26): Trabajaba en la Policía bonaerense, en Cañuelas. Su novio la asesinó de un disparo en la cara. También era parte de la fuerza.

Silvia Pereyra (59): Era peluquera, vivía en Chacabuco y la asesinaron de 14 puñaladas. Por el crimen hay dos detenidos.

Ramona Romero (23): Romero murió apuñalada por su ex pareja en la localidad correntina de San Miguel, quien luego se suicidó.

Liliana Olguín (49): La mato su ex pareja en Las Heras, Mendoza. El hombre se escapó, pero luego fue detenido.

Sandra Bordón (35): La mataron a golpes en la cabeza en una casa de Goya, en Corrientes, el 21 de enero. Por el crimen detuvieron a su novio.

Mariana del Arco (32): Era Policía y la asesinó a balazos su ex pareja, quien también era parte de la fuerza. Ocurrió tras una discusión en una casa de Nueva Atlantis, partido de La Costa.

Pyrhia Saroussy (63) y Lily Pereg (54): Pyrhua fue asesinada a golpes por su hijo, Nicolás Gil, quien también mató a balazos a su tía Lily. Los cuerpos de las hermanas israelíes fueron hallados en una obra en construcción en un extenso predio donde vivía el hombre de 37 años, en Mendoza.

Angelina Cáceres (13 años): Desapareció el 23 de diciembre y su cuerpo fue hallado el 25 de enero en Chaco. Horas después detuvieron al único sospechoso, Jorge Peralta, un joven de 21 años que se comunicaba con ella a través de las redes sociales.

Gissella Solís Calle (47 años): Encontraron su cuerpo en un descampado en Villa Elisa. Era buscada desde el 15 de enero. El femicida –su pareja- se suicidó días después de su desaparición en un hotel de La Plata.

Valeria Coppa (39 años): Fue asesinada de un disparo en la cabeza por su ex pareja en pleno centro de Bariloche. La mujer agonizó por varias horas en el hospital y falleció el martes 29 cerca de la medianoche. Ahora la Justicia busca al femicida, quien está prófugo.

Paula Giménez Carrizo  (15 años): su cuerpo fue hallado al fondo de un barranco el miércoles 30, en Catamarca, cuando vacacionaba con su familia. La buscaron desde el lunes 28. El principal sospechoso es su primo.

Si sos víctima o conocés a alguien que sufra violencia de género llamá al 144 las 24 horas.

Categorias
Editoriales

Lic. en Comunicación Social

NOTAS RELACIONADAS