La grieta del 2021: ¿Clases presenciales sí o no?

Faltan pocos días para que empiece el ciclo lectivo 2021, y son más las preguntas que las respuestas. El debate entre la política, la ciencia y la familia, una realidad que sólo afecta a los niños
Ilustrativa

Después de un 2020 marcado por la educación virtual, días atrás el gobernador Juan Schiaretti anunció la dualidad de clases para este 2021. Por su lado, el ministro de Educación provincial, Walter Grahovac, explicó que aún habrá que establecer detalles, en virtud de las diferentes realidades del interior provincial.

Por su parte, el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, remarcó que la vacunación no es condición indispensable para la presencialidad en las escuelas. Es evidente que la polémica por la modalidad de educación ya está a flor de piel y no abarca sólo la política.

Es que, la Sociedad Argentina de Pediatría difundió un duro informe sobre la situación actual de la educación, en donde remarca que la vuelta a las escuelas en la modalidad presencial es imprescindible, basado en el impacto que han tenido en los niños y adolescentes las clases virtuales.

En medio de este marco de discusión, que en pleno enero y con el aumento de casos de coronavirus en todo el país roza lo precipitado, queda la mayor incertidumbre a docentes y padres.

De padres a educadores

Fue un año complicado para todas las partes que componen el ámbito educativo. Docentes, padres, niños y adolescentes. Pese a su destacable trabajo, los docentes debieron cambiar sus métodos de enseñanza día a día, porque no todos los alumnos aprenden a la misma velocidad ni de la misma manera.

Hicieron un trabajo excelente, pero a su vez exhausto. Estar pendiente y evaluar a través de una pantalla no fue tarea fácil y creen que, si ésta dualidad educativa será todo el 2021, costará el doble de lo que costó el año pasado.

Pero los padres, quienes pasaron a trabajar desde casa, también tuvieron que darle clases a sus hijos. Los primeros días fueron tranquilos, allá por marzo todo parecía estar bajo control. Pero a medida que la pandemia se extendía y crecía más, los niños se acostumbraban a otro tipo de vida.

Sin horarios, su aprendizaje iba decayendo a tal punto que cuando se habilitaron las clases particulares la mayoría de ellos tuvo que asistir. Así lo asegura la reconocida docente santarroseña Beatriz Lucco, quien agrega que es necesaria la presencialidad en las escuelas.

«Los niños y adolescentes necesitan de sus pares, de este contacto humano que la docente crea en el aula. Una persona aprende, en sus comienzos, de sus pares, y la docente guía», reflexionó Lucco, con una vasta experiencia en educación.

Volver a las aulas es imprescindible para el bienestar y el desarrollo, no solo por el conocimiento que adquieren sino también para fortalecer distintos aspectos de la personalidad.

Los que más nos enseñan de responsabilidad

Es necesario la presencia en las escuelas, porque una de las circunstancias más importantes de la vida es la cotidianidad, el compromiso, el contacto con sus compañeros. Vastos estudios confirman que esta sociabilidad ayuda al bienestar emocional y psíquico.

A pesar de su corta edad, ellos nos dieron una clase magistral de cuidados y conocimientos sobre el coronavirus, y se han portado como verdaderos héroes de la sociedad, quedándose en casa. Sin embargo, no pueden permanecer más tiempo bajo esta modalidad.

Sabemos que es un desafío grandísimo, porque en muchos colegios, la infraestructura no está preparada para cumplir con los protocolos de bioseguridad. Es cierto que exponer a los niños es difícil, pero este método mixto de clases virtuales y presenciales no es lo mejor tampoco.

Estamos en un limbo, en donde los más perjudicados son los niños y adolescentes. Estamos viendo anuncios, informes y a la hora del comienzo de clases nadie sabe que va a suceder. Estamos a pocos días que empiece el ciclo lectivo 2021, y son más las preguntas que las respuestas.

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