El grupo de mujeres ciclistas de La Puerta sigue sumando kilómetros

Cada vez son más las vecinas de la localidad que se suman a la Escuela de Ciclismo Femenino. Las clases son todos los miércoles por la tarde, partiendo desde el Polideportivo Municipal

Todo comenzó a finales de diciembre cuando dos chicas de la localidad de La Puerta se acercaron entusiasmadas al Polideportivo Municipal, con intenciones de sumarse a las clases de ciclismo.

Tal fue la sorpresa que se llevaron las adolescentes -y los profes cuando las vieron llegar- al encontrarse con un grupo compuesto en su totalidad por niños. Fue allí que surgió la iniciativa de formar un nuevo grupo, compuesto por mujeres de todas las edades que quisieran agarrar la bicicleta y salir a rodar.

De esta forma, guiadas por el profe «Pocho» Maldonado y acompañadas también por Facundo Chanes, se empezó a conformar este grupo de ciclo turismo que entrena los días miércoles desde las 19 horas. Allí aprenden de manera práctica las técnicas de manejo para optimizar la fuerza y todas las medidas de seguridad necesarias para un recorrido seguro. 

Cuando llegamos al Poli había chicas de todas las edades: adolescentes, mujeres grandes; la más chica debe tener 15 años y después rondan los 26, 30, 50: variado”, dijo Betiana, una de las ciclistas puertenses, sobre el primer encuentro.

Actualmente, el grupo está formado por aproximadamente 20 mujeres, aunque la cantidad varía de acuerdo al día y al recorrido.

Las pedaleadas hasta Plaza Mercedes

Todos los miércoles las ciclistas se reúnen en el Polideportivo municipal para entrenar un mínimo de 2 horas. Generalmente recorren en bicicleta todo el camino de tierra de la ruta hasta el cruce de Plaza Mercedes, para luego volver por el camino de ripio que sale de la escuela secundaria.

Cada una hace el recorrido a su ritmo, a la velocidad que le sienta mejor. A medida que van llegando a Plaza Mercedes esperan a que todas arriben, para tomarse un rato para beber algo, “comer una tortita” y después volver hacia la localidad todas juntas. De esta forma, recorren unos 22 km por encuentro, entre ida y vuelta. 

La pedaleada más largo hasta ahora fue hasta el puente La Carolina, un recorrido de unos 40 km. “Yo soy profe de educación física y estoy descubriendo una actividad que al otro día no te duele nada, es de resistencia, elonga el cuerpo, mejora el sistema respiratorio y al día siguiente estás de 10, es para cualquiera” describió Betiana, añadiendo que «cuando hay un buen trabajo en equipo salen buenas cosas«.

El grupo también ha rodado en bicicleta hasta las localidades vecinas de Villa Fontana y La Para. Por el momento siempre circulan al costado de la ruta, con todas las precauciones porque recién están empezando. «Yo creo que en algún momento vamos a empezar a hacer tramos en la ruta, pero por ahora el profe nos esta cuidando en ese sentido» dijo Betiana.

El grupo

Muchas de las ciclistas son vecinas de la localidad que tenían una bicicleta estacionada o con poco uso, otras salían de manera individual: todas encontraron en el equipo de ciclo turismo un lugar de distensión y entretenimiento para escapar de la rutina: “Estamos todas en la misma, arrancando de cero para estar en movimiento y pasar un buen momento” dijo Betiana en diálogo con Hablando Claro.

La nueva ciclista, que además es profesora de educación física en la localidad, lo describe como un “grupo familiar” y asegura que “el objetivo es olvidarse de las preocupaciones por un rato. Después volvemos a la rutina”. 

Asimismo, muchas de las integrantes del grupo vieron en el ciclismo una oportunidad ideal para salir del encierro y activar el cuerpo después de un año de pandemia, e incluso hay madres que van con sus hijas adolescentes para disfrutar juntas otro tipo de actividades. “Yo compré la bici para que mi marido fuera a trabajar y ahora soy yo la que la usa, nunca pensé que la iba a usar para hacer ciclo turismo” dijo Betiana entre risas.

Ni el viento ni la lluvia las detiene

Desde su inicio, el grupo despertó gran entusiasmo en las vecinas, a tal punto que además del entrenamiento fijo de los miércoles, las chicas organizaron más salidas semanales por su cuenta:

«Tratamos de hacer 10km en el día, cada una a su velocidad y a su ritmo. Salimos los miércoles con el profe, y los sábados y lunes por la tarde salimos nosotras a practicar, las que pueden. Vamos de a poco pero tratamos de mantener la actividad día por medio» comentó Betiana en Hablando Claro.

El heterogéneo grupo de mujeres sale a rodar sin importar el clima y ni la lluvia ni el viento las frena. Respecto al recorrido, casi siempre van y vuelven hasta Plaza Mercedes «porque es un camino seguro, grande, y si llueve no hay mucho barro».

Por último, Betiana añadió que si bien «todavía no estamos preparadas para competir», las chicas no descartan hacerlo más adelante.

(Entrevista: Fernanda Bandín)

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