«Huellitas de la Villa»: en tres años se realizaron 500 castraciones

En el marco del Día del Animal, dialogamos con el grupo "Huellitas de la Villa", de la localidad de Villa Santa Rosa y nos contaron su historia y sus principios: castración, adopción y concientización.
Foto: Facebook Huellitas de la Villa.

Huellitas de la Villa se presenta como un grupo de voluntarios que «trabajamos desinteresadamente para brindarles una mejor calidad de vida a los callejeritos». En el día del animal buscamos dar a conocer esta agrupación que realiza día a día acciones solidarias para los animales en situación de calle.

En ese sentido, dialogamos con dos integrantes del grupo, Laura Miretti y Iohanna Boughen, que nos contaron sobre la historia, las actividades que realizan, las necesidades y los objetivos a futuro.

Una larga trayectoria: cinco años de historia

Huellitas de la Villa nació en abril del año 2014 de manera espontánea por un grupo de gente que tenía las mismas inquietudes y preocupaciones sobre el «abandono, desamparo y maltrato de animales callejeros».

Un día de marzo de 2014, los Jóvenes Mutualistas del Club Atlético Villa Santa Rosa organizaron una campaña de adopción a causa de la gran cantidad de perros abandonados en el basural de la localidad, «con el objetivo de visibilizar la problemática». Ahí fue cuando otro grupo de personas interesadas se vio motivado por la iniciativa y comenzaron a unirse para el mismo fin.

Seis voluntarios, entonces, crearon «Huellitas de la Villa», sus integrantes relataron: «empezamos a armar células de trabajo de dos o tres personas, íbamos todos los días al basural y asistíamos a todos los perros que abandonaba la gente».

Casi al mismo momento del nacimiento del grupo, nació la idea de las castraciones para «mantener éticamente a la población canina». A pesar de que asistían a los perros en el basural, se necesitaba su traslado al pueblo para poder castrarlos y/o prepararlos para su adopción.

Fue así que dialogaron con la municipalidad de Villa Santa Rosa que les habilitó un lugar para realizar tanto el post-operatorio (que suele ser de cinco días para las perras). Los caniles del predio de la expo fue el lugar donde depositaban a los perritos que traían del basural.

«Después empezaron a quedar acá porque empezamos a ver que la gente cuando iba a hacer un trámite, veía a los perros y se hacían las campañas de adopción de esa manera. Sumado a esto, empezaron a aparecer más animales en el pueblo», explicaron sobre el traslado del depósito del basural al pueblo.

Objetivos: castración, adopción y concientización

Dos objetivos fueron los que motivó a este grupo de jóvenes a iniciar Huellitas de la Villa: por un lado, un refugio a través del cual dar en adopción; y por otro las castraciones. Sin embargo, a lo largo de los años, y por prueba y error, fueron modificando las formas de llegar a estos objetivos.

Luego de pasar por varios veterinarios que le brindaban su colaboración por medio de convenios, comenzaron armando campañas de dos días donde se castraban 60 animales. Además, en 2017, «conseguimos a través del municipio bajar el programa ‘protenencia’, que venían por dos o tres días y en los que se castraban como 100 animales».

«Del 2016 al 2019 hemos hecho 500 castraciones…entre perros y perras, gatos y gatas. Pero en un 85% son perras»

Actualmente, hicieron un cálculo aproximado en el que «deberíamos realizar 60 castraciones mensuales como para poder mantener la población canina, que no se reproduzcan». Sin embargo, castran entre 6 y 8 animales mensuales a causa del poco presupuesto con el que cuentan.

Si bien la Municipalidad brinda «aproximadamente diez castraciones mensuales y la cooperativa la mitad de una», ellos realizar actividades para poder recaudar fondos. Entre ellas, eventos como bingos, venta de rifas, almanaques y chapitas identificatorias.

«A la vez tenemos gastos de balanceado de alrededor de $7.000 y en veterinaria para los cuidados básicos entre $5.000 y $7.000 (…). Es bastante por mes pero la gente suele colaborar mucho en los eventos».

El otro objetivo fuerte que tuvo el grupo desde su fundación fue la de la creación de un refugio. Sin embargo, tras una mala experiencia decidieron desistir y comenzar a ser un «Nexo entre los animales abandonados, consiguiéndole familias responsables que les abran las puertas de su hogar».

La necesidad de convertirse en ayudantes transitorios surgió a causa de que, cuando la gente comenzó a enterarse del refugio, «nos tiraba los perros y en un momento llegamos a tener los cuatro caniles del predio con más de 30 perros».

«Eso fue el punto de inflexión para decir que no es lo que nosotros queríamos, porque no teníamos ni los recursos económicos, ni humanos, ni la infraestructura adecuada para tener esa cantidad de perros».

«En el 2018 se dieron 34 perros en adopción y en lo que va del 2019 se van dando 20 perros en adopción»

Por su parte, las actividades de concientización también fueron uno de sus objetivos. En ese sentido, visitaban colegios y le presentaban un cuento a los chicos, que contaba con una moraleja para que ellos reflejen en un dibujo.

«Estuvo muy bueno y ellos se prendían bastante con la actividad, y son los que llevan el mensaje a la casa. Sin embargo, con el tiempo y por falta de voluntarios descuidamos esa parte. Pero creemos que sería importante reflotar ese trabajo de concientización, sobre todo en los chicos».

Entre los proyectos a futuro que plantearon desde Huellitas de la Villa, actualmente un grupo de doce voluntarios, es volver a presentar una ordenanza para que se prohíba la pirotecnia en Villa Santa Rosa.

«Una ordenanza que no salió por algunas observaciones, la idea es volver a presentarla corregida».

Y la otra es un aval desde el Municipio para poder tener una identificación de cada perro que se encuentra en las calles y así saber cuáles tienen dueño y cuáles no. Sería una habilitación municipal, «para poder retirar los perros que hay en celos en la calle».

«Porque hay perras que tienen dueño y están en celos y no son castradas pero tampoco las cuidan. Esos son los perros que tendrán siete u ocho cachorros callejeros».

Por último, las integrantes del grupo que realiza desinteresadamente un gran esfuerzo por ayudar a los animales en situación de calle, invitaron a todos los que deseen colaborar a contactarse con el grupo para saber las diferentes formas que existen.

Además, expresaron que se nota un gran cambio de mentalidad, «aunque notamos también que hay veces que son un poco injustas las personas, que se quejan de todo lo que hay en la plaza pero no ven todo lo que hemos trabajado en tantos años».

«También el mensaje que siempre dejamos es que Huellitas somos todos, porque por ahí la gente llama y escribe que hay un perro chocado en tal lado. Nosotros vamos al lugar, lo cargamos al perro y lo llevamos al veterinario. La invitación es que la gente se anime y no sea indiferente, se involucre y ayude al animal».

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Lic. en Comunicación Social- Facultad de Ciencias de la Comunicación- Universidad Nacional de Córdoba

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