Lo que el viento les dejó: el merendero Rayito de Sol a corazón abierto

La historia de un grupo de mujeres que consiguieron abrirse a los derechos, reclamar por lo propio y construir en medio del caos del tornado

Más de 10 años pasaron del tornado que llegó un domingo 22 de diciembre y desbastó a la ciudad de Monte Cristo. El barrio Ampliación Los Troncos quedó destruido, con casas sin techos, vecinos, niños y niñas hospitalizados, y una decena de familias evacuadas. Las heridas de aquella catástrofe marcaron un antes y un después en la vida del barrio.

Mates dulces aliviaban las fatídicas memorias de ese día, cuando desde Hablando Claro nos llegamos al lugar. Con el tiempo, las cicatrices se fueron cerrando gracias a la llegada de la «Ronda de Vecinxs» a la zona, que permitió a un grupo de mujeres comenzar a pensar colectivamente, uniendo esfuerzos y coordinando acciones para procurar el buen trato, un habitar digno y una infancia con derechos.

Las cinco mujeres hoy encargadas del merendero Rayito de Sol, que le brinda alimento a más de 25 niños y niñas por día, cuentan que después del tornado, y a través de una vecina de zona sur del barrio, el Servicio Habitacional y de Acción Social (SEHAS) se acercó a ellas para “ver los derechos nuestros como gente” e invitarlas a la ronda. A partir de ese momento, “se fue armando y planeamos cosas para hacer, y hoy en día esperamos que no nos falten nunca”.

“Acá es ‘La Villa’, y yo siempre me ofuscaba porque no me gustaba que nos digan así. Hasta que entendí que éramos un asentamiento y si, que mayormente acá hay gente que o no pudo pagar alquiler o no tuvimos las oportunidades de poder comprarnos un terreno dentro del centro”, cuenta Azucena, a quien se le ponen los ojos llorosos cuando reitera que no tuvo oportunidades.

Hoy, las mujeres del merendero, que desde hace más de nueve años sostienen su trabajo para darle alimento a los más pequeños, tienen dos proyectos ganados «con su laburo y la posibilidad de articular, ampliar y expandir sus redes, para seguir pensando y apostando más allá del contexto», cuenta a este medio Magdalena, psicóloga que integra el SEHAS y dirige la Ronda de Vecinxs de Monte Cristo desde sus comienzos.

«La constancia de las mujeres del merendero en la participación, considero que es súper difícil, porque hay un montón de cosas que a todos nos atraviesan pero que, en contextos de vulnerabilidad, aún más», remarca la psicóloga. 

A lo largo de los años el barrio ha cambiado mucho, se instaló el pozo de agua junto con su cañería y se urbanizó gran parte del terreno: «Le falta todavía por hacer, como el cordón cuneta, cambiar algunos de los caños de agua y terminar la plaza, que no es ni la mitad de lo que es ahora», detallan las mujeres, pero también admiten: «Estamos ansiosas por que se termine de construir el centro comunitario».

«Construyendo un Corazón en Comunidad»

Pero, ¿qué es el centro comunitario? Se trata de un proyecto en conjunto con el grupo de Scout Ceferino Naumucurá, que se titula Construyendo un Corazón en Comunidad. Desde diciembre de 2018, la iniciativa de un centro comunitario para el barrio comenzó a ser una realidad.

«Ya dejaríamos de llamarnos merendero, porque acá se da dibujo, se da baile, se da cocina, es más un salón comunitario y cultural», dicen emocionadas las mujeres que se pusieron al hombro esta obra.

Y así es, con la obra en construcción y esperando que se concluya a fin de año, las mujeres tienen mucho que planear: piensan en talleres de educación popular, escuelas de oficios, salida laboral, clases de apoyo para niños y niñas, cine, murga, cocina, música. Todo en aquel centro comunitario que contará con baños, cocina y un salón grande que, además de darle asilo a los pequeños para alimentarse, les proponga mucho más.

Para terminar de construir este proyecto, que es la apertura a muchos otros derechos para los niños y habitantes del barrio, sus creadores decidieron poner a circular tres bonos contribución con diferentes precios. El primero y más accesible es de $100, el segundo de $200 y el tercero de $500.

Lo que se necesita son fondos que serán destinados a terminar el techo del salón, según los cálculos, faltan unos 40 mil pesos. Quienes puedan brindar su granito de arena a esta iniciativa, pueden ingresar al Facebook del proyecto o comunicarse al Tel. 351 459-6916.

«La verdad que queremos hacer muchas cosas, las hacemos por amor, ad honorem, porque amamos nuestro barrio y queremos que crezca. Porque sabemos las necesidades y organizadas podemos ayudar»

Estamos de acuerdo que el tornado llegó a la ciudad de Monte Cristo y generó serios destrozos. Pero también movilizó la vida de estas mujeres, generando un cambio que sigue creciendo, y permitiendo que hoy sean uno de los pilares fundamentales del barrio Ampliación Los Troncos.

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