Márquez y Asociados entrega su primera casa en Villa Santa Rosa

Este sábado Miriam Espíndola recibe las llaves de su casa de material con aberturas de alta calidad y un estilo muy moderno.

Miriam Espíndola es oriunda de Villa Santa Rosa, pero vive en la zona rural y trabaja en el anexo del Ipem 327 «María Secundina López» de El Crispín. Ella todos los días transita por los caminos ripiados para llegar al colegio, desde hace 27 años. Cuenta que está toda la semana en el campo y el viernes por la tarde ya regresa a la casa que alquila en Villa Santa Rosa.

Entre hermanos varones es la única mujer de la familia. Ella mencionó que son muy unidos y tienen una relación muy especial, pero más aún con su hermano más chico. César llegó a su vida cuando ella tenía 14 años y de allí lo cuida y lo quiere como a un hijo.

«Yo soy muy familiera. A mí me encanta la casa, el hogar.  Yo vengo acá los fines de semana y los vecinos ni saben que estoy. Me meto acá y no salgo más. Me encanta el hogar. me encanta la casa, el calor de la familia,  por más que acá no tenga familia. Pero ese calor que te da la casa es algo que  me encanta»

Miriam comentó que cuando ella comenzó a trabajar se dijo a si misma «yo con este trabajo me voy a comprar mi casa». Tenía solo 25 años, pero sabía qué era lo que quería. «Yo siempre dije que la casa, la estructura, las paredes, son las que encierran mucho en la vida de uno. El calor de la familia, los amigos, los afectos, los sueños, todo eso. Entonces para mí la casa es eso (…) Yo cuando empecé a trabajar, hace veintisiete años, yo dije ‘me voy a hacer mi casa’, me voy a comprar mi casa con mi trabajo'».

Ella se asombra por todos los años que pasaron y señaló que no fue fácil, que no es fácil tener una casa. Pasan muchas cosas antes de tomar la decisión, son muchos miedos, sumado a los años de trabajo y esfuerzo que implica llegar a la casa propia.

Contó que una noche veía la edición televisiva de un juego de azar y escuchó que el conductor publicitó a una empresa constructora. «Decía «Márquez y Asociados…», como que me dio una seguridad. Ni me acuerdo lo que dijo la persona de Márquez. Yo lo único que recuerdo son las palabras del Ruso, me convencieron de tal forma. Y cuando yo vi este logo -el de la empresa- en la tele,  me hizo un click. Una seguridad me dio». Miriam, al mismo tiempo se preguntó si la casa sería de material, si esta empresa llegaría al interior, y una serie de interrogantes que al común del público se hacen presentes a la hora de pensar en una casa.

Ella relató cómo fue su experiencia y el paso a paso para cumplir el sueño de la casa propia. Al pensar en la compra de una casa los primeros pensamientos son  contradictorios. Se piensa en cumplir un sueño y a la vez no, por que hay muchos miedos en torno a las estafas. Miriam detalló que siempre los vendedores de Marquez le explicaron «bien claro y de frente» cuánto, cómo y dónde debería pagar.

«Fui al campo y le comenté a mi hermano César. Él fue el primero que supo. Yo hablaba siempre de la tipología de tres mil quinientos -pesos- porque según yo, esa me iba a comprar». Recordó con risas que su hermano fue quien eligió la tipología de 5 mil pesos por mes. 

Llegó el momento de dar el sí. «Me acuerdo clarito era una siesta de enero, de esas de cuarenta y pico de grados de calor,  nos sentamos ahí, los tres». Miriam, César y la vendedora. «Y empezó a sacar todas las fotos, las cosas de ella, las tipologías y ahí fue cuando él eligió la de 5 mil. Me acuerdo que yo le decía a mi hermano, ‘no la de cinco no voy a poder’, él me decía sí. Me acuerdo que me enojé ese día». 

En un momento Miriam reflexionó y dijo «viste que hace falta un empujoncito. Porque pude. Es más, del sueldo pude pagar el alquiler, pude pagar eso, pude ir guardando en el banco. Y cuando llegó el momento de que tenía que tener el setenta por ciento del valor de la casa, lo tuve». 

Ella insistió en el trato que recibió por parte de Márquez «fue muy bueno y responsable» además aseguró que no tuvo gastos extras, ni por fuera de lo que se estableció por contrato. De hecho expresó que no tiene ninguna queja. «Quiero agradecer más que nada a los albañiles, a toda la gente de Márquez y a mi familia», expresó Miriam.

Este sábado a las 16 recibirá las llaves de su casa de material con aberturas de alta calidad y un estilo muy moderno. «A mí todavía no me cae la ficha, tantos años pensando en tener mi casa y ahora me pregunto en qué voy a pensar».

 Yo sé lo que significa, todos los que no hemos tenido casa, sobre todo que hemos alquilado.Sabemos lo que significa tener tu casa. Por eso yo le quiero decir con esto a la gente, que se anime. Si tienen trabajo, va a poder pagar la cuota, que se anime. O por ahí a lo mejor una casa más pequeña, y después ampliarla. Pero llegar a tener su casa es algo muy grande. Una felicidad enorme. La felicidad y la tranquilidad de tu casa.

 

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Lic. en Comunicación Social

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