¿Cómo viven el verano las personas con discapacidad?

Las personas con discapacidad deben enfrentarse a la falta de entornos adaptados en su vida diaria. ¿Cómo es su situación en el momento de vacacionar o de visitar un destino turístico?
Champa Bike, una de las pocas iniciativas accesibles para personas con discapacidad en Córdoba

El verano significa vacaciones: el calor que da ganas de meterse a la pileta o al río, viajar a algún lado para disfrutar sus paisajes, compartir el tiempo libre con familia y amistades. Para las personas con discapacidad, acceder a algunos lugares y eventos en este período del año se torna complicado.

Gastón Cerrano tiene 25 años, es Licenciado en Comunicación Social en la UNC y usuario de sillas de ruedas desde que nació. Él relata que sus experiencias son complicadas, más allá de la época del año. «Yo no suelo vacacionar en los centros turísticos grandes porque no son accesibles», cuenta en diálogo con Hablando Claro.

«Las veces que me ha tocado ir a lugares turísticos es molesto», manifiesta con indignación, y agrega que «todo es dificultad».

Según su experiencia, disfrutar de una salida en familia o amigos siempre es complicado. «Las pocas veces que fui a Carlos Paz siempre hay que encontrar a donde te podés sentar a comer y no en cualquier lugar te podés sentar a comer», dice.

«De hecho ahora mi viejo está viendo de ir al Sur, y olvidate, si todo el Sur es como Bariloche, estamos al horno», asegura con frustración. «En 2019 hice un viaje turístico a Capital Federal a ver a Roger Federer y tuvimos que hacer un escándalo para subir una escalera de veinticinco escalones», añade.

«A mí me embola mucho porque cuando vas a eventos hay cosas que nadie prevé, porque nadie tiene en cuenta a este segmento de la población», afirma irritado.

Consultado sobre las opciones de accesibilidad que puede destacar, Gastón dice que esos casos «están fuera del país. Acá sólo hay un par de rampas».

«La persona con discapacidad va a dónde puede, no a dónde quiere»

Marta Lastra es abogada dedicada a la inclusión, Presidenta de Argentina Inclusiva y miembro de Familias Cea (Condición del Espectro Autista) Córdoba, TGD PADRES TEA. En diálogo con Hablando Claro, la letrada afirma que «no tenemos derechos asegurados para las personas con discapacidad. La persona con discapacidad va a dónde puede, no a dónde quiere»

«Si no tenemos accesibilidad en los derechos esenciales, imagínate la prioridad que le dan al turismo», expresa de manera contundente.

Lastra afirma que en Córdoba hay muy pocos casos donde se tenga en cuenta la accesibilidad en la oferta turística, tanto desde el sector privado, como desde el sector público. Uno de ellos es el proyecto Champa Bike, una propuesta que posibilita excursiones en el Cerro Champaquí a usuarios de sillas de ruedas.

La abogada también adelanta que el intendente de Marull, Gabriel Faletto, se acercó a ella con el objetivo de acondicionar la oferta turística de su localidad, frente a la futura instalación del Parque Nacional Ansenuza en la región. Lastra afirma que las acciones llevadas a cabo desde la política son muy pocas pero son para destacar, como es el caso de Obispo Trejo y Villa Santa Rosa.

«Se avanza con pasitos, pero ningún gobierno determina o establece que el abordaje de la discapacidad va a ser una política pública», asegura. Ante este panorama, «la mayoría de las familias tenemos que acudir a acciones judiciales de amparo para lograr el cumplimiento de las prestaciones que son básicas para nuestros hijos».

«Córdoba estableció un primer paso con la ley de Córdoba Inclusiva», dice la abogada sobre la norma aprobada en diciembre de 2020. Esta regulación, que todavía está en etapa de reglamentación y se ejecutará el próximo año, trabaja sobre dos pilares.

Por un lado, busca garantizar el trato adecuado y no discriminatorio a personas con discapacidad, promoviendo la sensibilidad social y el reconocimiento de la diversidad, con la finalidad de posibilitar su participación plena y efectiva en la sociedad.

Por otro lado, la norma quiere asegurar una accesibilidad plena en espacios de dominio y uso públicos, posibilitando el desarrollo de las actividades diarias sin restricciones. De esta forma, se busca contribuir a la autonomía de las personas con discapacidad, entendiendo la accesibilidad como universal.

Marta también hace énfasis en que hay que pensar «en virtud de los principios de diseño universal para que cualquier persona pueda usarlo». Si bien dice no estar del todo de acuerdo con el término «accesibilidad», la abogada reconoce que este es un momento histórico donde ese concepto ayuda a que la sociedad avance a favor de los derechos de las personas con discapacidad.

Este panorama muestra que la inclusión, si bien todavía parece algo lejano, es algo posible. Es necesario que la la sociedad y la política impulse los avances que ya se están dando y garantice un tratamiento integral de la inclusión para todas las personas con discapacidad.

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