«Estoy muerta en vida», dijo la madre del paciente con Covid en Villa del Rosario

Marisa y Marcos, los padres del joven portador de coronavirus en Villa del Rosario, contaron cómo viven este momento tan difícil

En medio de la preocupación por el primer caso de coronavirus confirmado en Villa del Rosario, los padres del joven paciente se expresaron en diálogo con el canal Coviteve Coovirols y contaron cómo viven este momento tan difícil.

Marisa y Marcos comenzaron admitiendo: «Queremos darle tranquilidad a la gente de que nunca lo tuvimos en casa, hicimos las cosas bien», haciendo referencia a sus clientes, ya que son dueños de un comercio que vendió varios productos alimenticios este mismo domingo, en simultáneo con la confirmación del caso positivo.

«Estamos mal, muy agotados, la estigmatización de estos casos y cómo publican sin medir las consecuencias de datos está mal y duelen», expresó Marisa y recalcó que ella es paciente de riesgo, por lo que de entrada decidieron que su hijo no podía alojarse en su domicilio al regresar de Buenos Aires.

El recorrido del paciente

Los padres del joven decidieron relatar cómo, desde su experiencia y desde el testimonio de su hijo, sucedieron los hechos. Siempre recalcando que para ellos «no tendría que haber venido» -de Buenos Aires a Villa del Rosario-, pero que «hizo todo bien».

Todo comenzó el pasado 20 de febrero cuando decidió irse de vacaciones a Buenos Aires, donde se encuentra gran parte de su familia. Allí, se alojó en Loma Hermosa, partido de San Martín, en la casa de sus abuelos paternos. Sus padres confirman que desde ese momento, siempre estuvieron en comunicación.

Hace un mes y medio atrás, el joven ya había querido regresar a su ciudad natal, por lo que los padres averiguaron en la municipalidad qué papeles se requerían para repatriarse en regla. «Había conseguido hasta a un chico que lo traía pero todo se complicó y no pudo venir», cuentan los padres.

«Lo conveniente era que no viniera, nosotros le dijimos no vengas porque estamos con el tema de la cuarentena y lo mejor es que te quedes en Buenos Aires hasta que pase todo», agrega Marisa y explica que en esa oportunidad el joven se convenció de no regresar.

Sin embargo, el viernes pasado llegó de sorpresa a Villa del Rosario. «Él toma la decisión solo, porque había encontrado quien lo iba a traer que todavía no sabemos quién fue», es que, el joven hizo dos tramos hasta llegar a su ciudad: uno desde Buenos Aires hasta Cañada Rasquín y otro desde allí hasta Villa del Rosario.

Mientras que el segundo camionero se encuentra identificado y fue quien lo dejó en el Hospital de Villa del Rosario al arribar a la localidad, el primer transportista aún no fue ubicado.

«Bajó del camión directo al hospital y dijo que venía de Buenos Aires», explica Marisa. Ese mismo viernes le realizaron el hisopado que dio negativo, por lo que el sábado al mediodía se volvieron a contactar con él para hacer un segundo análisis. Según el relato de sus padres, el joven se alojaba en el fondo de la casa de una mujer con quien tampoco había tenido contacto estrecho.

Finalmente, el domingo se confirmó que portaba el virus: «Yo me siento muerta en vida realmente, no pude dormir en toda la noche. Mi hija llora porque tenemos mucho miedo», coinciden Marisa y Marcos sobre el calvario que sufren desde el domingo al mediodía.

Internación, contacto estrecho e hisopados

Mientras que las autoridades municipales confirmaron que «al haber demostrado poca confiabilidad y predisposición para cumplir el aislamiento en su domicilio y las recomendaciones médicas, el Ministro de Seguridad determinó que fuera trasladado al Hospital Pasteur de la Ciudad de Villa María«, los padres ofrecen otra versión.

«Se bajó y fue directo al hospital, si hubiese querido se iba directamente a la casa y nadie se hubiera enterado, desparramando el virus por todos lados», cuenta Marisa sobre la primera acción de su hijo. Asimismo, relató también cómo se enteró el joven que portaba el coronavirus.

El domingo al mediodía, «apenas me enteré me intenté comunicar con él pero tenía el teléfono roto. Me comuniqué con la mujer que lo alojaba y al rato llegó la policía y todo un equipo sanitario hasta el lugar. Abrieron la puerta y él estaba tomando mate ahí, aún no se había enterado que era positivo».

Posteriormente, los padres perdieron comunicación con el paciente y, en medio de las versiones de la poca colaboración del joven explicaron: «Eso lo escuchamos y no sabemos si es real, no tenemos cómo defendernos de lo que dicen las autoridades porque no sabemos si es así».

Lo que si es seguro es que el joven en Buenos Aires no sólo vivía con sus abuelos de parte paterna, sino también había ido a visitar a su abuela materna, todos adultos mayores de 80 años. Todos los familiares bonaerenses con quien tuvo contacto ya están siendo hisopados, resultados que permitirán saber si se contagió en Buenos Aires o en el camino con alguno de los transportistas.

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