A 51 años del Cordobazo: La jornada que cambió el rumbo de la historia argentina

La gesta popular que sucedió en las calles de Córdoba fue uno de los antecedentes que terminaron con la dictadura de Onganía

En mayo de 1969, el descontento popular contra el régimen militar de Onganía comenzó a manifestarse con huelgas y marchas en las ciudades más importantes del país. Además de infringir las libertades públicas, el derogó la Ley del «sábado inglés», una medida que establecía que cada hora trabajada después de las 13 de esa jornada, debía pagarse doble. Ese fue el puntapié para la insurrección que llegaría pronto en la ciudad de Córdoba.

Desde las primeras horas de la mañana de un 29 de mayo, una columna de trabajadores de la industria automotriz organizada por el SMATA -Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor de la República Argentina- marchabacon carteles y banderas hacia el centro de la ciudad. Venían de los talleres de la IKA-Renault avanzando por la Avenida Vélez Sarsfield.

Inmediatamente, a la protesta se sumaron los estudiantes del barrio de clínicas de las facultades de medicina, derecho y todos los centros académicos.

Obreros y estudiantes de la ciudad de Córdoba, por primera vez en la historia argentina, salieron a las calles juntos. Enfrentaban a una dictadura que llevaba en el poder más de 14 años. Recuerdan los testigos de la época a la Policía Montada a caballo retrocediendo ante el avance de la multitud.

Nené Peña fue una de las mujeres que vivieron el Cordobazo desde adentro. A sus 20 años, militaba en Movimiento Bancario Base, la organización que formó junto a sus compañeras. En un evento organizado por el Centro de Documentación del Cispren el año pasado, Nené recordó aquellos años.

Según contó, por aquella época, en los gremios y sindicatos, se vivía una amarga sensación de quita de derechos y que se tenía el deseo de “terminar con aquellos que se sientan en un sillón y que no hacen lo que se debe hacer”.

Y, a su vez, Nené remarca la alegría del encuentro: “Mi recuerdo más grande es la unidad. Primero, la que hubo entre los bancarios de trabajar con la misma idea. Y también la unidad de los gremios con los estudiantes”, recordó. “Fue la primera vez que estuvimos juntos, muy juntos”.

La mañana del 29 de mayo de 1969, la capital cordobesa amaneció sitiada por la Policía, que se apostó sobre los puentes ubicados sobre el río Suquía.

Ese primer día de enfrentamientos, los choques ocurrieron en torno a los puentes sobre la cañada del Suquía, y, cerca de las 13, la policía no pudo contener la movilización que, a pesar de los gases lacrimógenos y las ráfagas de FAL, rebasó los bloqueos.

Ante esta situación, Onganía ordenó al Tercer Cuerpo de Ejército retomar el control de la capital mediterránea, lo que pronto se concretó con aviones de la Fuerza Aérea sobrevolando la ciudad.

Si bien el Ejército evitó el combate nocturno, retomó barrio por barrio el control de la ciudad de Córdoba en las primeras horas de la mañana del viernes 30, mientras dispersaba a los últimos grupos de manifestantes.

La gesta popular dejó cuatro muertos, 170 heridos, más de 300 detenidos y daños incalculables en ese momento. Pero la consecuencia más importante que tuvo el Cordobazo fue debilitar el proyecto de dictadura permanente de Onganía, de cuya caída un año después es habitualmente considerado un antecedente.

En los tres años siguientes de la dictadura, siguieron realizándose una gran cantidad de puebladas que, junto a las acciones de las organizaciones guerrilleras surgidas en 1969 y 1970, contribuyeron a generar un clima insurreccional. Dos años después, un segundo Cordobazo, conocido también como Viborazo, produjo la renuncia del interventor militar de la provincia.

(Fuente: Perfil – Télam)

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