Cruz del Eje contra el megabasural: “No queremos ser el patio trasero de la provincia”

El intendente Claudio Farías impulsó un proyecto para que Cruz de Eje reciba los residuos de 42 localidades, sin estudio de impacto ambiental ni licitación previa.
Foto La Nueva Mañana

El proyecto de ordenanza denominado «Polo Ambiental en la Ciudad de Cruz del Eje» ingresó a la municipalidad el 18 de noviembre con la firma del intendente Claudio Farías y el secretario de Gobierno y Planificación del municipio, Esteban Lescano.

El mismo implica que que 42 localidades del valle de Punilla, Pocho y Minas lleven sus desechos sólidos urbanos al vertedero controlado municipal en el paraje Pozo Cavado, sobre la ruta provincial 16, construido hace más de 12 años. 

Esta mañana los vecinos de la localidad se manifestaron en contra del proyecto que no cuenta con estudio de impacto ambiental, asegurando que lo que Cruz del Eje necesita son universidades y fabricas, no basura, según expresó Horacio Pereyra, de la comunidad originaria Toco Toco a La Nueva Mañana.

Los vecinos también mostraron preocupación ante la gran cantidad de residuos que genera el turismo, recientemente habilitado en la provincia, y denuncian que la empresa Imacor s.a.s se encuentra trabajando hace tres meses sin licitación previa.

Se trata de la empresa contratada por la Municipalidad de Cruz del Eje para estar al frente del proyecto. La misma fue conformada el 30 de octubre de 2019 por Eduardo Alejandro Massera y Marcelo Adrián Tarantino y tiene sede en el barrio Nueva Córdoba de la capital cordobesa.

La misma fue creada par realizar, entre otras cosas, “gestión de residuos orgánicos e inorgánicos”, según consta en un Boletín Oficial de la Provincia de fines de 2019. Ana Martinez de la organización Ecología y Movimiento CDE asegura que dicha empresa no cuenta con ninguna experiencia que permita evaluar el potencial de encarar semejante proyecto que convoca a más de 40 municipios.

 “Acá de repente empezó a instalarse una empresa privada y ante esos movimientos que veíamos, presentamos notas al municipio amparadas en el acceso a la información pública. Nos dieron un expediente de unas 300 hojas pero era bastante inocuo porque le faltaba el contrato con la empresa, la prueba de impacto ambiental y la partida presupuestaria en el Concejo Deliberante”, cuenta Martínez a La Nueva Mañana.  

El jueves 24 de noviembre se aprobó la ordenanza sobre el proyecto, y según denunciaron los vecinos, se conoció pocos días antes sin margen de tiempo para analizar la situación.

Un amparo vecinal 

El amparo ambiental colectivo de los vecinos pretende ponerle freno al ingreso de los camiones con residuos que lleguen de otras localidades, y también solicita a la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) que realice los estudios correspondientes.

“Queremos ver qué está sucediendo allí y cuál es el impacto que existe hoy por hoy, porque tenemos ahí un basural a cielo abierto al lado de este vertedero que está abandonado hace muchísimos años”, explica el abogado Pablo Olmos que asistió con la formalización del documento y quien colaboró anteriormente con los vecinos de Villa El Libertador, por la lucha de la instalación de cloacas.

Los vecinos solicitan que se termine con el contrato entre el municipio y la Imacor s.a.s., que ya cercó el ingreso al lugar, ya que se trata de un contrato que se ha ocultado.

Impacto del megabasural

El aire, el agua, la tierra e indefectiblemente las casitas aledañas al basural serán afectados; además del daño que se le hace a la tierra no es algo menor, necesitará años para recuperarse” advierte Ana Martínez.

En las zonas cercanas al basural están los barrios Los Altos, Malvinas Argentinas, San Antonio y la Curva, que cuentan con poblaciones de entre 7.000 y 8.000 personas. Además, pegado al vertedero se encuentra el paraje Pozo Cavado, con un poblado de unas 12 familias, el cual sería el afectado más directo. 

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