Conmovedora carta de una joven abusada en San Francisco: “Contar te libera de una tremenda carga”

Fue abusada por su padre biológico cuando tenía entre 12 y 14 años. Hace unos días lo condenaron a prisión luego que ella se animara a denunciarlo en 2020
Ilustrativa

Hoy puedo decir que me siento bien, feliz, libre, con la frente en alto y sobre todo más viva que nunca”, escribió una joven de 26 años de San Francisco que utilizó su cuenta de Facebook para expresar sus sensaciones luego de que la Cámara del Crimen de esta localidad condenara a nueve años de prisión a su padre por los abusos a los que la sometió durante la infancia.

Luego de muchos años, en 2020 la joven juntó fuerzas para hacer la denuncia y liberarse de tanto dolor: “Me costó poder contarlo, hasta con lágrimas en mis ojos y ese nudo que no me dejaba hablar por miedo, pero al fin lo pude hacer, contar lo que viví y lo que me pasó”.

Su padre biológico, Darío Raúl Quintero, llegó a un juicio abreviado detenido e imputado por abuso sexual con acceso carnal agravado y continuado. Los hechos ocurrieron entre los años 2007 y 2009, cuando la niña tenía entre 12 y 14 años, siendo reconocido en la audiencia por el depravado.

En su escrito, la joven valiente sostiene que la persona que vivió o vive con el dolor y la tristeza de haber sido abusada “sabe muy bien lo que se siente; tenés días grises al no poder contarlo y guardarte para vos misma. Cuesta contarlo y cuesta mucho porque siempre pensamos que no nos van a creer o a dar la espalda”, remarcó.

Asimismo, la mujer reconoce que situaciones “tan fuertes y dolorosas” no se mienten: “Las personas que somos abusadas sufrimos mucho como para mentir con algo tan fuerte así”, escribió. Sobre lo que generó en ella contar lo vivido, agregó: “No hay nada más lindo que poder contarlo, porque nos liberamos de una tremenda carga y ahí nos damos cuenta de que no estamos solas, hay personas que nos ayudan a salir adelante y demostramos que tan fuertes somos”.

La joven de 26 años es mamá de tres niños y asegura que el mayor sostén que tuvo en su vida fue su pareja desde hace 8 años, quien se transformó en el pilar principal para poder animarse a denunciar: “Mi pareja y mis hijos son mi vida. Ellos están mimándome en todo sentido, por eso dije basta, ¿hasta cuándo voy a estar mal? Tengo una hermosa familia”, recalcó.

Seguí leyendo:

Etruria: Detuvieron a un hombre acusado de abuso sexual que se había escondido en el monte

Pedido de captura internacional para Leandro Sacco, por abuso sexual en San Francisco

Elevan a juicio el femicidio de Karen Ferreyra, cometido en Río Primero

Categorias
PolicialesSociedad

NOTAS RELACIONADAS