Denuncian al director de Salud de Villa Santa Rosa por maltrato a las trabajadoras

Ante la acción legal de una enfermera, la Fiscalía interviniente ordenó una restricción de contacto entre la damnificada y el denunciado. Además otras víctimas relataron múltiples hechos de violencia de género y acoso laboral por parte del funcionario Ricardo Fenoglio

Este último jueves, una enfermera trabajadora de la Municipalidad de Villa Santa Rosa, denunció ante el Polo de la Mujer al doctor Ricardo Fenoglio por violencia y maltrato psicológico ejercido desde el año 2017 en el Centro de Salud de la localidad.

La víctima relata en diálogo con Hablando Claro, que la violencia es sistemática de parte del funcionario no solo a ella, sino a todo el conjunto de enfermeras y trabajadoras administrativas de ese centro. La denunciante, que trabaja desde hace 14 años para el municipio, dijo que nunca había vivido un hecho semejante.

«Esto viene de hace rato», cuenta ella, y describe que los primeros episodios comenzaron en el 2017. «Se saca y empieza a gritarte al frente de los propios pacientes, él no tiene resguardo. La primera situación fue por una acotación que yo le hice, en cuanto a la atención telefónica, me respondió con ironía y empezó a gritarme de tal forma que le dije que parara porque lo iba a denunciar».

«Empezamos a naturalizar la violencia, el maltrato ‘porque él tiene esa forma de ser‘, hasta que no aguantamos más. La angustia y el miedo todos los días me hicieron tomar la decisión de hacer la denuncia. Intenté hablar con las autoridades y todavía estoy esperando un mensaje de ellos»; expresa.

Él te hunde

Desde el campo profesional de la Enfermería se viene luchando por el respeto y el reconocimiento de los profesionales, en tanto, agentes indispensables del acceso a la salud de todas las personas. Sin embargo, esto no ocurre en el dispensario: «él te hunde, nos trapea y nos pone sobrecarga de tareas que no nos corresponden».

En el 2020, ya cansadas de este ambiente laboral, las trabajadoras elevaron una nota al municipio con 18 firmas. Otras tantas apoyaron esta iniciativa, pero en silencio por miedo a quedar sin trabajo.

En esa comunicación ingresada el 17 de enero, las firmantes ponían en conocimiento a las autoridades del ambiente laboral que vivían. «No queremos trabajar en un contexto de salud y protección de derechos, donde paradójicamente tengamos que naturalizar verbalizaciones, tonos elevados de voz, con el justificativo:’ ya sabemos que él tiene carácter'»; reza el escrito.

El comunicado

A la fecha no han recibido respuestas y luego de esa nota Fenoglio las tildó de «traidoras» y empezaron las intimidaciones. La víctima indica que a ella la agarró de punto, por medio de un memorándum le asignó la responsabilidad de la farmacia. Entregar y pedir medicamentos, trasladarlos y abastecer no solo al centro de salud principal, sino también al que funciona en el Sum Sarmiento.

«Esa sobrecarga de tareas no me corresponde, primero porque no tengo conocimientos de farmacia y segundo porque no doy abasto con todo lo que me asigna. En la pandemia no solo me encargué de los testeos, tenía que llamar a más de 30 personas y a todo eso seguir atendiendo a los pacientes».

No obstante, esta mujer no sería la primera damnificada. Otras trabajadoras también contaron los episodios de violencia que sufrieron por parte de Fenoglio.

«Sufrí un pico de tensión cuando se me tiró encima a gritarme, que era mi culpa. Eso hacía, me culpaba si algo no salía bien. Me llenaba de tareas que no me correspondían, en varias oportunidades tuve que hacer las planillas de los médicos», expresa una trabajadora administrativa.

Dentro de las expresiones del director ella recuerda que le decía: «Yo soy el jefe, el que manda acá soy yo y vos me obedeces. No me hagas que te eche»

«Además de tratarme como analfabeta, ignorante y todo lo que puede denigrar a una persona. Me había agarrado entre cejas, yo no sé por qué…recuerdo que era tal la violencia que los médicos salían a ver qué estaba pasando por la forma en que me gritaba».

«Ninguna autoridad hizo nada y sabían, todos sabían los maltratos del director. Ni yo, ni mis compañeros recibimos un gesto de humanidad por la violencia que sufrimos. Hablé varias veces con Pablo Mentil y el intendente Tachi Kieffer y no me dieron respuestas».

Los médicos nunca intervinieron al ver los maltratos, la violencia no cesaba y ella pidió una carpeta psiquiátrica. Cuando regresó a trabajar le ofrecieron otra área, la víctima tuvo que dejar su lugar después de 17 años cumpliendo tareas en el Centro de Salud, hecho que también la afectó. «Salir de mi lugar de 17 años, cuando el que se tenía que ir era el violento que hacía 2 años que había entrado«, reflexiona.

Otra de las trabajadoras, cuenta que a una médica la despidió por mensaje de texto. «No vengas, no quiero volver a verte», le dijo. Ella es profesional de la salud y por temor nunca dijo nada».

«Es bajar la cabeza por la necesidad del trabajo, él no acepta ningún tipo de diálogo y te castiga como memorandums y sobrecarga de horas de trabajo sin ninguna compensación. No aguantamos más violencia», concluyeron las víctimas.

Sobre Fenoglio pesa una orden de restricción de contacto, impartida por la Fiscalía interviniente.

*Las víctimas cuentan con el apoyo del Equipo de Prevención local. Si sos víctima de violencia llamá al 114 los 365 días del año, las 24 horas*

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SociedadViolencia de Género

Lic. en Comunicación Social

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