«El Rincón de Braian»: falleció a los nueve años y sus vecinos crearon un comedor en su memoria

La trágica muerte de Braian hace dos años, conmocionó a todo el barrio Ampliación Los Troncos de Monte Cristo. Hoy, abren un comedor para recordarlo

Braian tenía tan sólo nueve añitos cuando un accidente doméstico terminó con su vida. Era pícaro, amiguero y le gustaba mucho jugar, por eso hoy sigue presente para los grandes y chicos de la zona norte del barrio Ampliación los Troncos de Monte Cristo. Y sus acciones lo demuestran.

El 6 de diciembre de 2017, el pequeño Braian murió electrocutado cuando volvió del colegio y quiso enchufar un ventilador en su casa. La muerte repentina de este muchachito que estaba lleno de amigos, de vida y de ganas de jugar, puso a un barrio entero de luto y a una familia inmensamente triste.

Dos años después, su madre, intentando salir del duelo que esta gran tragedia le produjo, tuvo un sueño revelador: se visualizó dando la cena a los amiguitos de Braian y que él la miraba feliz porque ocupaba su mente en otra cosa y no llorando su pérdida.

Así fue como, cuando le contó a sus amigas y vecinas, se formó un grupo de cinco mujeres que tuvieron la iniciativa de crear un comedor para cumplirle el sueño. Decidieron entonces abrir las puertas todas las noches de lunes, miércoles y viernes del patio de María, la madre de Braian. El primer día fue este lunes, cuando la cocinera preparó la cena para que 44 niños y niñas llenen su pancita en el nuevo comedor «El Rincón de Braian».

Para el miércoles, se habían sumado más pequeños que además de ser del barrio, compartían la infancia con Braian. En total, 59 niños se deleitaron con una buenas albóndigas con puré. En diálogo con Hablando Claro, Yesica Lazarte, una de las impulsoras del proyecto, dijo: «Habíamos pensado hacerlo sólo tres veces por semana, porque sale de nuestro bolsillo y está media jodida la cosa. Pero a medida que nos vayan donando, vamos a hacerlo todos los días».

«No hay una sola persona que no tenga una anécdota con Braian en el barrio. Porque era un nene muy amigable que andaba en todos lados. Ese niño era el despertador de todo el barrio, buscando a los chicos para jugar», cuenta Yesica, con un tinte de tristeza que quiebra su voz.

También recuerda que Braian se llegaba a su casa todos los días, le golpeaba la ventana y cuando Yesica le decía que sus hijos estaban aún durmiendo la siesta, se sentaba al frente en la plaza, a esperar a ver cuál de todos los chicos se despertaba primero para ir a jugar.

En esa misma plaza que esperaba ansioso el pequeño Braian, hace unos días se hizo una intervención que emocionó a todos. Por iniciativa de los propios peques, pintaron un banco dedicado exclusivamente a la memoria de Braian.

«Braian es un niño muy presente, los chicos lo tienen muy presente y nosotros, los grandes, también», dice Yesica mientras agrega: «El comedor es para todos, porque nos conmueve cada vez que hablamos y decimos que Braian estaría muy contento de ver esto».

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Lic. en Comunicación Social- Facultad de Ciencias de la Comunicación- Universidad Nacional de Córdoba

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