Flor Escobedo: «Como mujeres, cuando queremos que nos escuchen, nos hacemos escuchar»

En el marco del Día Nacional del Músico, recordamos la historia de Flor, una joven montecristense que deleita con su arte y alza su voz para que las mujeres obtengan más espacios en la música

El pasado 23 de enero, se conmemoró el Día Nacional del Músico en honor al nacimiento de Luis Alberto Spinetta, quien hubiese cumplido 70 años.

Como sabemos que la música es un pilar importante en la vida de cualquier persona, es necesario hacer un reconocimiento especial a quienes día a día nos regalan su arte para el deleite de nuestros oídos.

En este sentido, la historia de Flor Escobedo es especial. Ella es una joven montecristense de 26 años que empezó a cantar cuando era muy pequeña y hoy, como mujer, alza la voz para reclamar más espacios para las artistas femeninas, tal como se contempla en la Ley de Cupo Femenino.

Esta ley fija un cupo del 30 por ciento para que las mujeres tengan un espacio garantizado de participación en acontecimientos musicales en vivo en Argentina. Si bien ya es una realidad, al haberse aprobado en la Cámara de Diputados el pasado noviembre, todavía resta controlar su correcto cumplimiento, sobre todo en los escenarios del interior de la provincia.

En mayo pasado, en alusión a la aprobación del proyecto de esta ley en la Cámara de Senadores, la joven música dialogó con Hablando Claro para contar su historia.

Flor nació en Tucumán, pero por el trabajo del padre, a los once años se instaló con su familia en Monte Cristo. Según relata, siempre le gustó cantar, «pero no fue hasta que tenía 16 años y entré a la banda Infanto Juvenil de Monte Cristo, que tuve más contacto con la música que tanto me gustaba», explicó.

«En la banda aprendí a tocar Flauta Traversa, a leer partituras y tuve mi primera experiencia formando parte de un ‘grupo’ que tenía que sonar complementando el sonido de cada instrumento», contó Flor.

Pasados dos años de su inicio en la música, cuando tenía casi 18 años, formó un grupo que hacía música «ya con otro estilo, totalmente diferente al que hacía en la Banda Infanto Juvenil». Los integrantes de esta banda fueron sus dos hermanos, Facundo en batería y Nahuel en guitarra y Agustín León que se encargaba del bajo.

«Comenzamos con covers, temas comerciales, y otros no tanto. Carajo, Eruca Sativa, más tirando al Rock que a otra cosa».

En ese entonces, desde la Municipalidad de la ciudad de Monte Cristo largaron un proyecto que invitaba a bandas locales a formar parte de un disco. Fue así, que la banda que habían titulado como «Plan V», grabó sus primeros tres temas en un estudio. Para Flor, esta fue una de sus primeras «Súper experiencias».

La banda evolucionó y pasó a llamarse «Dejate Llevar», comenzando a girar de Monte Cristo a lugares como Mi Granja, Malvinas Argentinas, Villa Retiro y Mendiolaza.

«La etapa se terminó cuando comencé a estudiar en la facultad, ingresé al Conservatorio Félix T. Garzón (en la Ciudad de las Artes)»

En el Conservatorio, Flor comenzó su «T.A.P», Trayectoria Artístico Profesional en Orientación en Flauta Traversa. «Ahí aprendí mucho y pude perfeccionar lo que ya había aprendido en mi querida Banda Infanto Juvenil», describió la joven artista.

«Lo malo era que no me daban los tiempos para estudiar, preparar clases, exámenes, y dedicar tiempo para la banda de la que formaba parte en ese momento, por lo que tuve que dejar el proyecto», se lamentó.

Durante sus cuatro años en el Conservatorio, paralelamente realizaba la carrera de Comunicación Audiovisual hasta que tomó la decisión de dejar sus estudios en música para «ponerle todas las pilas a la tesis de Comunicación, porque en ese tiempo veía que podía tener más salida laboral». Una vez recibida de comunicadora visual, nunca retomó el Conservatorio, pero siempre pensó que «la música va a estar conmigo, trabaje de lo que trabaje».

«Lo que sí retomé fue, esporádicamente, presentaciones con ‘Dejate Llevar’. Nos presentábamos a algún festival o tocábamos a pedido de algún conocido»

En julio de 2017 tomó la decisión de aventurarse como solista, lo que siempre había soñado desde que comenzó con la música. Hizo su primera presentación en un bar de la capital cordobesa llamado «Los 7 Locos», ubicado en el barrio Güemes. Desde entonces, logró tocar en varias oportunidades pero casi siempre en la localidad de Monte Cristo.

En ese sentido, como mujer música, cree: «En Monte Cristo para los festivales, tienen en cuenta a todos los artistas, siempre hay preferidos, o los que llevan más gente o hacen estilo más festivalero, pero en general, sube al escenario el que se anime a presentar lo que hace», además resaltó la buena onda de siempre entre los músicos locales.

Si bien cree que hacen falta más mujeres que se animen a mostrar su arte, no cree que sea porque no se les de lugar «al menos en Monte Cristo».

«Como mujeres, cuando queremos que nos escuchen, nos hacemos escuchar. Sólo necesitamos tomar la determinación».

«Con esta ley me da la impresión que más mujeres van a animarse a dejar su arte en los escenarios más grandes del país. Hay muchas artistas súper talentosas que ahora tienen su espacio indiscutido», enfatizó Flor sobre la ley en beneficio del cupo femenino.

Concluyendo, y tras la pregunta: ¿qué le dirías a las chicas que aman la música y recién están empezando?, la joven talentosa expresó: «Les diría que no dejen de crecer nunca!»

Y añadió: «Que busquen todos los días ser mejores músicos, pero para ellas, para ser todos los días una mejor versión de sí mismas. Y que sobre todo, siempre hagan música y se exijan ser mejores desde el amor a su arte»

Optimista, Flor Escobedo terminó diciendo que «siempre hay piedritas en el camino, pero seguir insistiendo es lo que nos da experiencia, y a la larga termina formando nuestra carrera como músicas».

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