Histórico: 74 días de paro de interurbanos y un conflicto sin solución

La medida de fuerza, que comenzó el 13 de abril, afecta tanto a choferes como a usuarios del interior provincial, y pareciera no tener fin
Foto ilustrativa

Este jueves se cumplen 74 días de paro del transporte interurbano. Entre los afectados están los choferes y los servicios esenciales que no pueden llegar a sus lugares de trabajo. A más de cien días de cuarentena, un conflicto que definitivamente no encuentra solución.

Si miramos para atrás, la disputa entre choferes del interurbano, los empresarios y el Gobierno provincial, comenzó mucho antes que la pandemia del coronavirus. Sin embargo, la situación se agravó al solicitar un protocolo de salud de cara a la cuarentena.

A mediados de marzo, cuando se declaró la cuarentena en Argentina, «sabíamos que al haber caída del servicio por la inminente cuarentena que se estaba por declarar, traería problemas de salarios», relató en una oportunidad Claudio Luna, secretario general de Aoita, a Hablando Claro.

Foto: Terminal de Monte Cristo

Si bien el 13 de abril comenzó la medida de fuerza y decidieron paralizar el servicio, los choferes vienen bregando por medidas en medio de esta pandemia desde que que llegó el primer caso de coronavirus al país.

Todo comenzó el 13 de marzo, cuando los choferes comienzan a solicitar a los empresarios y al Ministerio de Trabajo un protocolo de bioseguridad y el mantenimiento de salarios de cara la cuarentena que se preveía. Seis días después, el 20 de marzo, se dicta el aislamiento social, preventivo y obligatorio en todo el territorio nacional.

Inmediatamente, el 22 de marzo, las empresas comienzan a suspender choferes y el gremio exige una mesa de trabajo de inmediato sin recibir respuesta. Cabe recordar que «durante 25 días no recibimos ningún llamado, comunicación, ni solución por parte del Ministerio de Transporte ni de Trabajo», aseguran desde el gremio a Hablando Claro.

Foto: Terminal de Río Primero

Como era el cuarto día hábil del mes, el 6 de abril se debía recibir el pago de sueldos. Abonaron entre 8 mil y 10 mil pesos. Comienzan a organizar la medida de fuerza hasta que el 13 del mismo mes los choferes oficializan la medida de fuerza, paralizan el servicio y mantienen una audiencia en el Ministerio de Trabajo.

Luego de presentar notas, petitorios y denuncias a todos los organismos del Estado provincial y nacional, recién el 4 de mayo logran la primera audiencia donde se conformó la mesa de trabajo. Empresas aducen no tener fondos para hacer propuestas a los choferes.

A casi un mes de iniciada la medida de fuerza, el 11 de mayo se organiza una olla popular para colaborar con los choferes más necesitados. Amanece la Terminal de Ómnibus ballada con más de 200 oficiales y deben suspenderla.

Foto: Parada de interurbanos Río Primero

El 29 de mayo todo indicaba que el conflicto llegaba a su fin tras una reunión entre la comisión directiva de Aoita y las empresas de transporte, en la que se acuerda por unanimidad el pago del 75% de los salarios adeudados de abril y mayo. El acuerdo establece el pago total y una cláusula de estabilidad laboral por seis meses. Asimismo, la apertura de una mesa de diálogo.

Pero llegó el 4 de junio, día en que se esperaba el levantamiento de la medida de fuerza, siempre supeditado al depósito del 75% de mayo, dispuesto para el cuarto día hábil de junio, pero sólo les depositaron el 30% y el paro continuó. Los empresarios esperaban a la llegada del subsidio de Nación.

Aquel subsidio llegó el pasado viernes 19 de junio, pero las empresas depositaron hasta completar un 69% del sueldo de mayo y no pagaron la primera cuota de la deuda salarial de marzo y abril. Cuatro días después, el 23 de junio, el gremio de Aoita pidió la intervención urgente del Ministerio de Trabajo de la Nación, pero todavía no obtuvo ninguna respuesta.

Foto: Terminal de Piquillín

¿Cómo afecta que no haya transporte en el interior?

En medio de este conflicto, considerado el más largo en la historia del transporte de pasajeros de la provincia, la realidad de los choferes varía, pero en muchos casos desde hace meses no pueden llevar comida a sus casas e incluso muchos otros ya confirmaron a este sitio que tuvieron que salir a conseguir otro trabajo y dan por perdido el regreso a sus puestos.

Pero no sólo los choferes son los perjudicados con estos 74 días sin interurbanos. También los cientos de usuarios del interior de la provincia, exceptuados de la cuarentena que utilizan el transporte para movilizarse por situaciones concretas. Así es, por ejemplo, el caso del personal de salud y muchos otros empleados esenciales.

En diálogo con Hablando Claro, el vicedirector del Hospital Regional Bautista Mestre, Dr. Franco Nieto, dijo que «es un gran problema». Hace referencia a que el paro afecta a médicos, enfermeros, anestesistas, administrativos y un montón de trabajadores más que hoy en día integran el equipo de salud del nosocomio, y quienes tienen que «buscar sus propios medios para concurrir a su trabajo».

Definitivamente este conflicto parece no tener una solución y se convierte cada día en una nueva odisea. Tanto para los trabajadores congregados en Aoita como para los miles de usuarios del transporte interurbano que, sumado a que deben ir a trabajar en medio de la pandemia por coronavirus, no cuentan con el acceso al transporte público.

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Sociedad

Lic. en Comunicación Social- Facultad de Ciencias de la Comunicación- Universidad Nacional de Córdoba

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