La Municipalidad de Alta Gracia borró murales realizados por la Memoria

El Anfiteatro de la Memoria ya no tiene los murales realizados por artistas de la localidad, en conjunto con el Colectivo Paravachasca por la Memoria, quienes repudiaron el hecho
Gentileza: Colectivo Paravachasca por la Memoria

Tristeza y repudio es lo que generó esta decisión del municipio de Alta Gracia. Los murales de la Plaza Mitre fueron el resultado de un trabajo de mucho esfuerzo de los artistas de la localidad, y ya formaban parte del Patrimonio Cultural de la ciudad desde hacía varios años.

Desde el Colectivo Paravachasca por la Memoria emitieron un comunicado expresando su «más profundo repudio por la vulneración perpetrada por la Municipalidad», destacando la importancia de estas intervenciones artísticas que daban cuenta del lento proceso de recuperación de la memoria local.

«Hoy nos despertamos tristemente ante el panorama de una plaza “en blanco”, sin colores ni memoria, sin esos murales que eran mojones que daban cuenta de un proceso social de construcción de memorias locales a través de los años, y por ello eran únicos e irreproducibles» expresa el escrito.

Además, el texto destaca la unicidad de esas obras «imposibles de replicar con copias porque las mismas carecerían de toda la carga emotiva puesta a lo largo de dicho proceso» lo cual las haría «carentes de sentido alguno».

Es menester recordar que en el año 2012, un grupo de integrantes de este Colectivo fue detenido por supuesto «vandalismo» sólo por haber plasmado pequeñas imágenes en la Plaza Manuel Solares: «¿Cómo debería tipificarse entonces este atropello por parte del Estado hacia el Patrimonio Cultural de nuestro espacio de Memoria?» cuestiona el comunicado.

Asimismo, el texto da cuenta de un acuerdo verbal con el secretario de Servicios Públicos, Pablo Ortiz, quien se comprometió en 2020 a preservar los murales plasmados en las gradas del «Anfiteatro de la Memoria».

Según indicó el funcionario en La Nueva Mañana, las paredes se encontraban en mal estado y fueron pintadas de blanco con intención de acondicionarlas para nuevos murales, algunos sobre la Memoria, otros sobre deportes y discapacidad.

«Es evidente que para estos funcionarios, que no respetaron la palabra empeñada, la puesta en valor de un espacio público implica borrar su historia, el recuerdo de cada asamblea, de cada acto, de cada 24 de marzo reunidos en la plaza» señalan desde el Colectivo Paravachasca por la Memoria.

Para los vecinos de la localidad comprometidos con mantener viva la memoria, esta «puesta en valor» de la plaza implica, por parte del municipio, «borrar la huella de cada secuestro, pero también de cada acto de memoria y resistencia de nuestros valientes sobrevivientes que se animaron a narrar el horror, la resistencia de nuestras Abuelas, Madres y Padres de la Plaza, de Emi y Santiago».

Desde el colectivo están juntando firmas para repudiar el hecho.

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