Las empresas de colectivos piden al Estado que se haga cargo de la crisis

En el interior, se declararon en default tras 60 días de paro de colectivos interurbanos
Foto: Leo Guevara

Las empresas de colectivos del interior del país no dan más. Los de larga distancia están parados al cien por cien y los urbanos e interurbanos funcionan al 10 por ciento de su capacidad, como consecuencia del aislamiento dispuesto por el Gobierno nacional para frenar la pandemia de Covid-19. Esto impacta directamente en su facturación. Mientras, deben seguir pagándoles el sueldo a los trabajadores, lo que en muchos casos no se cumple y genera conflictos en muchas provincias.

La crisis fue descripta este martes por las autoridades de la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (Fatap) ante la comisión de Transporte de la Cámara de Diputados, en una reunión realizada por videoconferencia de la que también participó el subsecretario de Transporte de la Nación, Gabriel Bermúdez.

El vicepresidente de Fatap, Gerardo Ingaramo, fue el encargado de trazar el panorama general de la situación en que se encuentran las compañías, que en 23 provincias son dueñas de 13.581 colectivos de transporte urbano y suburbano.

«Hoy se cumplen 60 días de esta crisis, transportamos mensualmente a 200 millones de pasajeros y ahora estamos transportando solamente el 10 por ciento, con una pérdida mensual de 5 mil millones de pesos por mes de ingresos. Lo único que nos ha quedado como ingreso son los subsidios para esta cantidad de unidades son los subsidios de la resolución 14/2020«, dijo Ingaramo.

Señaló que se trata de 1.516 millones de pesos y 800 millones que aportan las provincias de acuerdo con dicha resolución.

Ingaramo indicó además que «el total de ingresos, para todo el sector, son 2.300 millones» y que hay «40 mil trabajadores, que están todos en blanco». Los egresos por 40 mil trabajadores, dijo, son 4 mil millones, lo que deriva en «un déficit conceptual de 1.700 millones de pesos» para empezar a funcionar y pagar los salarios.

«Se nos han complicado notablemente las finanzas. Hemos cumplimentado el salario de marzo y el de abril, en 13 provincias 50 por ciento y en 8 ha funcionado con subsidios provinciales, municipales, o más o menos han acomodado sus finanzas», dijo el directivo.

Sostuvo que la Fatap realizó gestiones ante el Ministerio de Transporte de la Nación reclamando «una equidad similar a la del AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires) para afrontar los salarios de abril que no íbamos a poder pagar». «Hicimos un reclamo, en dos o tres reuniones, ellos lo corrieron a Jefatura de Gabinete, tuvimos una audiencia a principios de mayo, y nos dijeron que en principio íbamos a obtener algunos fondos anexos a lo que percibimos y después decidieron que con las transferencias de fondos a las provincias, las provincias debían hacerse cargo. Entonces, quedamos en el medio de la nada», planteó.

Sostuvo que esto es una «crisis terminal, si no encontramos una solución en los próximos días». «Nosotros [en el interior] tenemos 2.300 millones, con 13.500 unidades, lo que da 170 mil pesos por coche. Cada colectivo nuestro lleva tres trabajadores, es lo que nos reconoce el Estado nacional. Si tomamos 100 mil pesos por trabajador, son 300 mil, no llegamos bajo ningún concepto por lo que tenemos de ingresos a cubrir los fondos», detalló Ingaramo.

El transporte público del interior está viéndoselas en figurillas: han suspendido los pagos a los acreedores prendarios; han rebotado cheques, otros están en una situación concursal, con previsión de quiebra, describió el directivo.

«Cada provincia está haciendo presentaciones pertinentes, porque no podemos seguir sin percibir ingreso extra, por al ser un servicio esencial no podemos pedir ATP, porque percibimos subsidios, que a su vez no nos cubren los costos», dijo Ingaramo.

Por su parte, el representante del Gobierno nacional, Gabriel Bermúdez, subsecretario de Transporte, respondió que «es una situación que excede la coyuntura, que viene de larga data y se acrecentó con la salida de la política de subsidios de 2019 en función del Consenso Fiscal de ese momento».

Bermúdez señaló que «desde el primer momento» el gobierno de Alberto Fernández ha trabajado «en federalizar el reparto de subsidios, con la resolución 14/2020» y que «hay un ánimo de generar una readecuación de los subsidios» y que era «el camino» en que estaba enfocada la gestión de Transporte pero que la pandemia los sorprendió.

(Fuente: La Voz del Interior)

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