Madres hermanas: una deuda que hay que saldar

Abrazar una injusticia social y convertirla en ley. Romper pactos familiares y decidir vivir un proyecto de vida propio

A un año de haber conseguido el derecho más tutelado del patriarcado, empezamos a saldar la deuda. Deuda que se imprimió en los cuerpos de miles de mujeres a lo largo de la historia.

Recuerdo a una de ellas. Hermosa mujer, una mujer con aritos criollitas de oro. Se pintaba la boca al tanteo, siempre rosa. Se acomodaba el pelo corto y casi en cuatro patas caminaba hasta la cocina de paredes verdosas con adornos de frutas de porcelana, ponía la pava y preparaba un gran matecocido.

Su columna estaba muy afectada, sufría una escoliosis en estado avanzado, enfermedad que nunca se trató. También tenía achaques por realizar trabajos pesados y a eso se sumaba el peso de ser una víctima de violación obligada a parir.

Tuvo que afrontar un embarazo, producto de una violación y esconderse, porque nadie debía saberlo. ¿Un secreto de familia, un pacto de silencio, una condena? Todo junto y en ese orden.

La familia sabía fragmentos de una cruenta realidad que se pasaba de generación en generación, sin ningún tipo de consideración por ella, que era la víctima en esta historia. Un pacto de silencio que protegió la identidad del violador, porque era de la misma sangre. Ese dato jamás trascendió. Nunca se conocieron ni las iniciales de su nombre, ni aspectos físicos de él. Se supo que llegó, abusó de ella y huyó.

Así pasó el tiempo escondida entre los robustos árboles que había en ese momento. Con sus padres ya fallecidos, ella y su hija, a quien nombró toda su vida como la hermana, empezaron una lucha por resignificar todo el daño. Claro que de las nuevas generaciones nadie, pero nadie, sabía la verdad.

La mujer de aritos, era una de las personas más buenas y amorosas sobre esta tierra, jamás alguien se habría imaginado su sufrimiento. Es que le hicieron creer que no había pasado nada. Ella junto a su hija, jamás se separaron. Sin embargo, la relación era distante y un ¿llegaste? era la forma más oportuna de demostrar cariño.

Vivió su vida como una mujer «soltera» como su propia familia la llamaba. Soltera, junto a sus hermanas, una de ellas, falsa, porque en realidad era su hija. Con el paso del tiempo y la gran revolución feminista, ellas lucharon por encontrarse como madre-hija. Sin embargo, el tiempo les fue poco.

Eran dos mujeres grandes presas, condenadas a no poder mirarse y reconocerse como madre e hija. El peso de vivir obligadas a callar fue tal, que cuando la madre falleció el dolor fue apabullante y nunca más se habló del tema.

Murió siendo la hermana de su hija. Murió con la injusticia entre los dientes de no haber podido decir, ni mucho menos decidir en su momento. Las vueltas de su vida la llevaron a morir soltera, como era el mandato que habían determinado sus padres. En cuanto a la hija, siempre fue huérfana porque ella creció sin madre. Y lo que es peor, una vulneración a su identidad, como a otros tantos derechos.

El secreto hoy ya no es tal, porque se rompió el pacto de ellas, y de miles de mujeres sistemáticamente violentadas. La Ley 27.610, empieza a pagar deudas históricas y es por eso que debe cumplirse en todos los centros públicos y privados de Argentina.

A un año de su aprobación, según cifras oficiales, se realizaron 32.758 interrupciones voluntarias de embarazos en el sistema público. La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito calificó a la norma como una ley contra el disciplinamiento y la violencia sobre los cuerpos.

Aunque en el interior el acceso al derecho se garantiza a paso más lento a diferencia de las grandes urbes, al menos 30 mujeres accedieron a la práctica en el Departamento Río Primero durante este 2021. Otras tantas consultaron en distintos Punto Mujer y un porcentaje menor tuvo que acudir a la ciudad de Córdoba o a San Francisco para interrumpir su embarazo.

Seguí leyendo:

En un año de aborto legal hubo más consultas telefónicas que en una década

Categorias
MujeresSociedad

Lic. en Comunicación Social

NOTAS RELACIONADAS