Malvina Orlando, la primera mujer en conducir una ambulancia del 107 en la provincia

"Uno pone mucho el corazón porque sino no se podría estar tantas horas y con la pandemia es duro porque la gente muchas veces está triste o enojada y hay que contenerlos", cuenta Malvina que trabaja las 24 horas, día de por medio, asistiendo emergencias en Villa Santa Rosa

Malvina Orlando es la primera conductora de ambulancia del 107 en la provincia de Córdoba. Hace 5 años se dedica con pasión a este trabajo que jornada de por medio la tiene 24 horas sobre el móvil que asiste las emergencias en la localidad de Villa Santa Rosa.

«Estoy muy contenta me dieron una gran oportunidad, hice muchos cursos y quedé y realmente amo lo que hago«, cuenta con orgullo la chofer en diálogo con Movilizados y agrega: «Me apasiona mi trabajo, siempre estoy ordenando, controlando, la quiero mucho a la ambulancia, empecé con esto y para mi es una pasión».

Malvina tiene 52 años y hace cinco años encontró su verdadera vocación sobre esas cuatro ruedas. Cuenta que siempre le gustó ayudar a la gente «por mi cuenta, pero nunca me imaginé ayudar en la ambulancia».

Antes de dedicarse a esto tenía una peluquería que no le alcanzaba para vivir, asegura. Tras mudarse de Río Primero a Villa Santa Rosa surgió la posibilidad de formarse en Córdoba para encarar este trabajo que implica nada más y nada menos que estar en el momento indicado para salvar vidas en situaciones de emergencia.

Por entonces, el servicio 107 era una novedad para la Provincia que inauguró el servicio en el año 2017. «Arranqué sin saber demasiado, era aprender día a día porque era todo nuevo. El equipo trabaja las 24 horas, los 365 días años y había que aprender todo: el compañerismo, el compartir, el dormir, el comer, todo», remarca.

«Uno pone mucho el corazón porque sino no se podría estar tantas horas, y con la pandemia es duro porque la gente muchas veces está triste o enojada y hay que contenerlos«, cuenta Malvina que trabaja las 24 horas, día de por medio.

En este marco, la conductora destaca constantemente el trabajo en equipo. Cuenta que ya van cuatro navidades que pasa en la ambulancia con los compañeros con los que ha compartido nacimientos, fallecimientos y jornadas eternas. «Compartimos muchas cosas, por eso es tan importante el equipo, siempre estamos unidos y en contacto, si hay diferencias siempre se resuelve«, dice con notable cariño.

«Gracias a esta profesión he encontrado grandes amigos, chicos muy jovencitos que hoy en día ya están terminando su carrera y su especialidad en medicina, y es un orgullo porque sigo conectada con ellos, con una relación hermosa», añade.

Malvina con dos compañeras

Los rostros detrás de las mascarillas

Con la situación epidemiológica desatada en 2020 por el coronavirus, tanto el equipo de emergencias como todos los trabajadores del Centro de Salud ponen el cuerpo a diario en la primera línea, ayudando a quienes lo necesitan y haciendo la diferencia.

En ese marco, ahora se trabaja de lunes a lunes, ya que además de la atención médica se suman las jornadas de vacunación durante los fines de semana. La apasionada conductora cuenta que al inicio de la pandemia los vecinos de la localidad se acercaba a la ambulancia para felicitarla. Le pedían que se cuide mucho y hasta le mandaban facturas en agradecimiento.

No obstante, con el correr de los meses, con la incertidumbre, los picos de contagios, las angustias y los fallecimientos, la tarea se vuelve más compleja y la contención se vuelve necesaria: «Con esta pandemia hemos perdido muchas cosas, ha salido lo peor de la gente y también se han unido varias familias al pasar más tiempo juntos». reflexiona Malvina y agrega que «hay que ponerle voluntad y ganas».

Es que Malvina es conocida por todo el pueblo y eso hace que se torne imposible separar el trabajo de la vida personal. Ella sigue en contacto con varios de los pacientes y médicos que pasan por su ambulancia y no puede evitar preocuparse por sus vecinos: «Nosotros que estamos muchas horas vemos más cosas que cualquiera. Escuchas, ves, ayudas, volvés a hablar al Hospital para ver cómo están los pacientes… al ser de Villa Santa Rosa conozco a las familias», dice.

Y agrega: «A veces tenés ganas de llorar, a veces estás tan cansado, con el riesgo de contagiarte, y después vas a tu casa a estar con los tuyos. No es fácil, hay días que hemos salido 12 veces en ambulancia y después hay que dejarla en orden y desinfectarla para dejársela lista al próximo compañero. Hay que estar pendiente de todo, todo eso lo hacemos nosotros, siempre estamos haciendo algo», cuenta Malvina.

En este duro contexto, el equipo del 107 decidió implementar el uso de carnets, colocados en la campera o en el ambo, para mostrar la foto de sus rostros sonrientes. De esta forma, nadie olvida que detrás de las mascarillas están ellas y ellos, dándolo todo para salir adelante de esta pandemia: «Detrás de todo esto hay personas y con sonrisa«, cuenta Malvina. La idea es «que la gente entienda que a veces uno se cansa».

Además, cabe destacar que si bien actualmente hay dos ambulancias en la localidad, están son manejadas por las mismas tres personas: «A veces estamos en una emergencia y nos llaman por el COVID y les decimos que hay que esperar porque tenemos que entregar al paciente, desinfectar y cambiarnos para ir a la otra ambulancia, porque no hay mas personal», cuenta Malvina, que no sólo maneja sino que también se encarga junto al equipo de asistir y contener a los pacientes y de reacondicionar el vehículo antes de cada uso, con estrictos protocolos sanitarios para cuidar a los vecinos.

Rompiendo esquemas y abriendo caminos

Además de ser la primera mujer en toda la provincia de Córdoba en manejar una ambulancia del 107, Malvina también fue la primera mujer en trabajar en una YPF en Córdoba hace mas de 20 años.

Fue en el Automóvil Club Argentino (ACA), donde después pasó a trabajar en el auxilio mecánico.

Su trabajo como conductora de ambulancia abrió la puerta a otras mujeres como Abril Toneatti que este año se incorporó al equipo. «Empezó a cubrir las vacaciones y ya fue quedando, es una compañera excelente», cuenta Malvina.

Además, en la ciudad de Córdoba capital, esta semana se incorporó por primera vez a una conductora para el mismo servicio de emergencias. Se trata de María Victoria Segado, que hace equipo con la médica Andrea Scripzuck y la enfermera Paula Der Ohannesiar.

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