«Siento que nunca voy a estar sola», moldear el vacío para compartirlo

Lucrecia Fantini presenta "Ejercicios para no olvidar", en Villa Santa Rosa

En el marco de la presentación de la muestra «Ejercicios para no olvidar», dialogamos con su autora Lucrecia Fantini. Una artista santaroseña reconocida por sus trabajos fotográficos con un sello propio, muy característico.

Esta muestra, anteriormente se presentó en la Casa de Cultura de la ciudad de Río Cuarto y este domingo 3 de junio hace su presentación en Villa Santa Rosa. Será a las 20 hs. en el Salón de Eventos del Club Atlético Santa Rosa y se extenderá hasta el lunes a las 18 hs.

La obra tiene la intención de reflexionar cómo se puede moldear el vacío ante una pérdida, y de qué forma el arte interviene en los procesos de duelo.

Atravesada por la pérdida de su hermana mayor, luego de una imperiosa lucha contra el cáncer; Lucrecia, cuenta como comenzó a trabajar en este proyecto que «fue algo totalmente inconsciente». Con su hermana Luciana, «Lucha o Luchi»-como era conocida- solo se llevaban un año y ocho meses de diferencia con quien «tenía una relación de dependencia».

Flotando a la deriva: «la fotografía como un cable a tierra» 

¿Cómo y cuando apareció la fotografía en tu vida?

«Yo había terminado la carrera de Diseño Gráfico cuando mi hermana falleció, entonces tenia que hacer la tesis. Ella falleció en febrero yo tenía que volver a hacer la tesis, tenía un grupo les dije: «miren chicos, no me da la cabeza, lo hago después» . Tenía que volver a hacer la tesis y me exigían que fuera en grupo, entonces empujé ahí en la facu para ver si me dejaban hacerla sola y entregué la tesina  nunca la rendí, ¡cuenta pendiente! 

«No podía volver a conectar, entonces digo qué hago para volver…digamos, para no estar en mi casa. Ese era mi tema. Cuando fallece mi hermana me tengo que volver al departamento donde había vivido como 10 años con ella. Vuelvo y consigo trabajo en un estudio de diseño gráfico y estaba casi todo el día así. Desesperada, tenía que hacer algo. Siempre soy así de hacer mil cosas a la vez, «bueno tengo que no pensar y hacer algo».
Creo que mi hermana falleció un domingo, ese lunes me anoté en la carrera de Fotografía que me acuerdo que mi compañero de acá era Clever Verino, que cuando me vio en el cursillo, me dijo : «qué haces acá?».
(2006)
Pero, no sabía si quería estudiar eso. Había hecho unos cursos y en la carrera de Diseño tenía un profe de fotografía y me había dicho que tenía buen ojo y que estaban buenas mis fotos… y yo dije, bueno a ver qué estudio y me meto en eso. Diciendo meto una actividad más a mi vida para no volver al departamento.
Fui descubriendo un cable a tierra en la fotografía. Empiezo a hacer sociales y todo esto muy al palo sin hacer un duelo. Creo que después de la muestra saqué un montón de cosas»

 

 

 

 

«Yo no se si no hice el duelo porque no que quise. A mí la vida me fue llevando a vivir todo al palo, a no pensar mucho»

 

¿Para vos qué es hacer el duelo?

«Es un proceso muy único, volver adentro tuyo, muy adentro. Y uno cuando fallece alguien o se va alguien de tu vida tenes culpa, tenes miedo un montón de cosas. Yo en su momento no preferí hacerme cargo. No preferí ahondar mucho, pasa que también después a los tres años de que falleció mi hermana, mi hermano tuvo un accidente muy grande que casi pierde la vida. Entonces, tampoco pude pensar mucho y en ese momento yo estaba dando a luz a mi hija, Paloma.

Creo que este proceso sale después de 10 años de que mi hermana fallece, van a hacer 12 en realidad pero yo lo empecé a trabajar hace 3 años atrás. Esto  arranca- el duelo– porque yo sentí que se tranquilizaron un montón de cosas en mi vida y que tuve tiempo de frenar. Qué quiero hacer mi vida, me pregunté. En todo sentido, mi cuestionamiento fue si la vida que llevaba era la que yo quería.

Con mi hermana eramos como mellizas, nos criaron de una forma que hasta de chiquitas nos vestían iguales. Después me di cuenta, que yo generé una relación de dependencia para con ella. Mis amigos, eran los amigos de ella, ella iba para un lado yo iba con ella.

No así ella conmigo, por ahí le rompía mucho los huevos. Yo era muy pegada a ella. Cuando ella falleció yo sentí que se vino todo abajo, yo era la más grande que quedaba y que tenía que sostener un montón de cosas y eso no me permitió pensar y no me permitía frenarme.

Cuando tengo a mi hija, dije: uno traslada lo que vivió, el dolor como hermana, el dolor que veo que todavía tiene mi mamá y lo trasladás.

Yo laburaba, laburaba, laburaba. Cuando frenaba me bajoneaba. Me caía el bajón sin motivo alguno, pero esa tristeza y esa melancolía venía de algún lado. En ningún momento dije, Lucre pará, fijate.

 

«Encontré una herramienta para decir lo que tenía guardado y muchas veces no me animaba a decirlo con palabras» 

¿Qué te hace sentir la fotografía?

«Encontré una herramienta para decir lo que tenía guardado y muchas veces no me animaba a decirlo con palabras. Esos dolores son muy difíciles de explicarle al otro que no lo vivió. Te lo podes imaginar… pero una cosa es decirlo, otra cosa es sentirlo. Me pasó que dije, ¡chau no hago más sociales!. La pregunta grande fue, ¿de qué vas a vivir?. En ese momento, ya había pagado el derecho de piso, tenía mucho laburo. Me preguntaban por qué iba a dejar, si era el momento para ganar más plata, digamos.
¡Me cansé!

 

 

 

 

 

Hoy no estoy adentro mío,«quería revolear mi cámara de fotos»

«Empecé a recordar y a ver todos los artistas que nos enseñaron y a mi me gustaba mucho, Sophie Calle, es una francesa y es muy intimista. Su laburo es muy autobiográfico y habla de lo que le pasa a ella. Yo me quedé fascinada y no podía creer que fuera tan libre, ¡hace lo que quiere es libre!.

Veía un laburo muy difícil, estamos en un pueblo donde la fotografía, las artes visuales son muy nuevas. En Córdoba el mercado de arte es muy chiquito, en Argentina es muy chico. Es muy difícil entrar, pero bueno digo, insisto. Empiezo a buscar de qué forma puedo entrar ahí. Entonces, empecé a hacer talleres con profes de la facu, Eran talleres de retrato, de fotografía.

 Yo no me puse en la cabeza «quiero hablar de mi hermana». Estos talleres eran mucho de reflexión participaban no solamente fotógrafos, sino de todas las ramas. Había muchos psicólogos, entonces eran muy íntimos los talleres eramos 16 personas. Se mostraban referentes fotográficos y ahí surge un ejercicio que se nos plantea que estuvo muy bueno, teníamos que contar cada uno un secreto. Que luego teníamos que fotografiar y presentarlo en una mesa.

Mi foto fue la puerta de la habitación semi abierta, el placard con toda la ropa de mi hermana tal cual había quedado y una foto de la habitación, era como un collage con tres fotos. Yo no había contado nada de mi hermana y bueno, ahí se me acerca una compañera que era psicóloga, artista y tenía a su hermana gemela y me dice: «tu hermana se fue de viaje». Cuando me dijo eso… me emocioné.

Me parece que ese fue el click, de esto tengo que hablar. Ahí vi la reacción en los otros, y el arte es eso. Vi eso y dije: acá en algún momento lo voy a tener que sacar. Sentí que no era el momento, tenía vídeos, fotos  y nunca quise volver a ver todo eso en su momento, cuando vine a sacar las fotos, abrí un baúl vi su ropa…me hizo mal.

Por mucho tiempo me quedó la imagen de la persona que estaba enferma y no podía volver a…acordarme de ella, de como era. Fueron 9 meses y estuve muy cerca de ella. Los primeros 3 años me invadió mucho el recuerdo de ella enferma, y después con lo de mi hermano, ahora era MI HERMANO. No pude…tenía mi hija que recién nacía.

Entonces cuando vuelvo a ese lugar, me dio miedo a enfrentarme con el sentimiento de haberla perdido. Fui una vez al cementerio y no fui más, dije este es no es el lugar. No es tapar, es querer creer que está en otro lado. Eso, como me dijeron en ese momento… «tu hermana se fue de viaje»

La conexión que teníamos las dos era muy fuerte. No se si me iba aguantar el cuerpo como para leer y ver imágenes. Me invadía el miedo de cómo yo iba a hacer catarsis con todo eso. Miedo a sacarlo, miedo sacarlo afuera.

 

 

 

Quiero llevarte conmigo

 

Foto de la habitación de Lucrecia y Luciana

Una crítica que le hacía a mi vieja era que no movía las cosas. Yo siento que esta pieza está cargada de energía, no mala pero era toparse con la ausencia.

Para mí ahora no es ausencia es presencia. Yo lo vivo desde otro lugar, ahora.

 

 

 

 

 

Atrás de esa puerta está el secreto. Fotos de nosotras dos y las dos camas.

Me movilizó un montón y dije, no estoy preparada para hacer nada con esto, habían pasado seis años.

Después de ahí, me vuelve hacer el click. Fue en un trabajo, haciendo fotos era supuestamente la última fiesta de 15 que yo iba a hacer porque todo el tiempo rengaba que voy a dejar voy a dejar.

Me voy a las sierras a hacerle el book de fotos, y era la montaña, río que eran lugares que le gustaban a mi hermana y esta chica era muy parecida no se si la cara, pero el cuerpo, las manos, el pelo.

No, no puede ser que me esté pasando esto. Le saqué fotos y después le dije a la mamá lo tomes a mal no quiero que pienses que estoy loca, pero me interesaría hacerle fotos a Mili. Después, en una segunda instancia le conté por qué quería hacerle fotos. Porque me pasaba que yo le fotografiaba las manos, las clavículas, el pelo de espalda, los pies. Y le dije, que tenía un gran parecido a mi hermana y no era una cuestión de obsesión sino que yo sentía que en algún momento a esas fotos… que yo lo voy a hacer. Voy a seguir mi instinto, a esta chica le voy a sacar fotos. Pero no se para que las quiero.

 

 

Foto Lucrecia Fantini

Era la primera vez que volvía a ver a mi hermana, pero no era el físico sino que la esencia. Ella me la recordó bien. No enferma, no desde la angustia me la recordó bien. Fue una energía, no puedo explicar qué fue. Si ves las fotos de Milagros y ves las fotos de mi hermana no son tan parecidas. Me gustaría preguntarle qué sentía ella cuando yo le sacaba fotos porque nunca me preguntó nada, nunca me pidió las fotos.
Capaz, que la forma en que le sacaba ya nos entendíamos.

 

Empecé a estudiar fotografía sin saberlo. Cuando fotografío a mi hija por ahí también la tengo presente …ahora yo me doy cuenta de todo lo que hice. Sacaba las fotos y las guardaba.

 

 

Foto Lucrecia Fantini

¿Cómo la recordas a tu hermana después de este recorrido?

Volví a ese material que yo no quería agarrar, cuando entré a esta habitación, dije voy a ser más consciente eso. Cuándo la pienso, cuándo la extraño, cuándo siento esa energía que no la puedo explicar, en qué momento siento esa presencia y la recuerdo…

A la palabra recuerdo, la siento pasado. Yo la siento presente.

 


En los días de lluvia, cuando voy al mar, en mi hijo, en mi hija, cuando me va bien. Yo pienso que a pesar… de todo lo que a mi me pasó siempre estuvo la mano de ella. Hasta cómo lo conocí a Emiliano -su marido- sentí que en muchas situaciones yo me podría haber caído, por como éramos las dos… siento la presencia, las buenas cosas. Se ríe mi hijo, y no es que digo está mi hermana. Pero, en la vida siento que me acompaña y no es que … una vez me dijeron: «vos nunca superaste la muerte de tu hermana», esas cosas no se superan, aprendes a convivir. De a poco el tiempo te enseña que podes vivir con eso y valorar el momento… lo que valoro es el tiempo que me regaló la vida con ella. No es que niegue que esté muerta, pero siento su presencia en un montón de situaciones.

Si me olvidé de vivir, siempre estuvo tu mano

Estoy contenta porque ahora lo puedo compartir, como puse ahí en el texto es «moldear el vacío». Siento que aprendí a vivir con esto, entendí que tengo su presencia desde otro lado entonces no siento la pérdida. Obviamente, que no es lo mismo tener la presencia física, pero miro mi vida y me siento bien. Considero que está su mano… esa presencia esa energía es mi motorcito que me hace ir para adelante y para repensar un montón de cosas… lo que tengo lo disfruto, y soy de quejarme y después digo soy una ridícula.

¿Cómo es moldear el vacío?

Haciendo estos ejercicios para no olvidar, lo hice más conciente y pensé qué hacía para tener presente a mi hermana para no olvidarla. Por que pasa eso, van pasando los años y esa imagen se va diluyendo, me decían «la tenes viva a tu hermana». Y me di cuenta que más que nada la tenía en mis fotos.

La neblina, me encanta… a mi esos días me encantan. Y capaz que agarraba la cámara y salía a las 12 de la noche a sacar fotos. Estaba en la pileta, y ella me recuerda mucho al agua no se por qué. Veía a mi hija con el pelo largo como ella nadando abajo del agua y era una foto. Después lo hacía consciente.
Me encantaría saber que les sucedió a esas personas que tuvieron grandes pérdidas. ¿Qué hacen cuando uno pierde a alguien?

 

 

Porque vivir es jugar y yo quiero seguir jugando

La muestra «es un regalo a toda esa gente que compartió un momento con ella. Todos tenemos esa pérdida, chiquita grande, y buscamos ver el lado positivo a esos momentos».


«El d
omingo 3 a las 20 hs en el salón de eventos, va a haber un par de sorpresas… y se va extender la muestra hasta el lunes a  las 18 hs. la idea es que vayan los coles.  Es una buena manera de salir del cuadro colgado en la pared».

«Va a haber un archivero en donde puedan escribir esto, qué ejercicios hacen para no olvidar».

«Me encantaría que reflexionen sobre que la foto no es solo el fotógrafo es el que va a la fiesta. Sino que es una herramienta que nos sirve para poder contar. A mi me cuesta horrores poner en palabras un montón de cosas, pero en la máquina siento que lo suelto. La máquina para mí es la extensión de lo que yo quiero decir, yo pienso en imágenes». 

 

 

Foto Lucrecia Fantini

 

«SIENTO QUE NUNCA VOY A ESTAR SOLA siento esa presencia, me siento muy agradecida de la vida, y te lo digo con todas las cargas encima».

«Espero que la gente que está pasando por este proceso, pueda ver una pequeña luz en el trabajo que estoy proponiendo. Es dejar el miedo atrás y reflexionar y buscar en un mismo, dejar de quejarnos, agradecer lo que se tiene»

 

 

 

Foto Lucrecia Fantini

 

«Mi cabeza vuela en imágenes»

 

 

 

 

 

 

 

 

Para cerrar, agregamos que la entrevista fue realizada en el cuarto de Lucre y de su hermana. Una energía y una sensación muy fresca llenaron el lugar. Todo es relato textual de la artista y los subtítulos son extraídos de la letra de Paloma, la canción de Calamaro conjuntamente con  frases del relato de Lucrecia. Esta relación une situaciones, recuerdos y decisiones de la fotógrafa.

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Lic. en Comunicación Social

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