«Te vamos a volver macho»: el desgarrador relato de un joven trans asaltado y violado en Tucumán

Cinco policías estaban en la esquina y no hicieron nada. Cuando fue a realizar la denuncia no le tomaron el hecho de violación. El joven volvió a su casa y, llorando, contó el desgarrador relato en un vivo de Facebook.

A la gran inseguridad que padece el país en un contexto de profunda crisis económica y social, donde los robos y las necesidades se agudizan, se le suma, en muchos casos, la estigmatización, violencia y discriminación de las identidades sexuales que se salen de «lo normal».

Las denuncias del colectivo LGTBI que representa a gays, lesbianas, bisexuales, transgénero, transexuales, travestis e intersex, van en aumento y dejan ver la cara violenta y machista de la sociedad que aún no acepta la establecida diversidad sexual.

En este contexto, Lucas Garguilo, un joven trans de 24 años, se animó a describir públicamente en sus redes sociales un hecho aberrante que le tocó padecer el miércoles por la mañana en Tucumán. Fue asaltado y violado por tres hombres que lo abordaron cuando se dirigía a su casa.

Garguilo, quien ya cambió su DNI y hace poco más de un año comenzó con la terapia hormonal para que su cuerpo se ajuste a su personalidad, comenzó su relato expresando que inicialmente, sus agresores parecían tener la intención de robarle. Sin embargo, en medio del asalto, comenzaron también a golpearlo y quitarle la ropa.

«Cuando me estaban golpeando me decían ‘puto, te vamos a volver macho’. Después me bajaron los pantalones y al darse cuenta que no tenía pene parece que eso les dio más bronca y me empezaron a hacer lo que me hicieron», expresó el joven.

Con esa bronca, celos, o lo que sea que le genera a algunas personas las cosas diferentes que se salen de lo normal y lo binario, los tres hombres violaron a Lucas con una rama de árbol.

«Yo lo único que quería era no mirar y dejar de sentir ese dolor», es una de las tantas desgarraodras frases que explican lo que vivió el joven aquel día.

Sin embargo, estas personas no fueron las únicas que demostraron su estigma, violencia y discriminación: el padecimiento de Lucas aumentó a la hora de lidiar con la policía. Dos minutos antes del hecho que lo traumatizó por el resto de su vida, aseguró que habían pasado por una esquina cinco oficiales apostados.

«Yo gritaba y lloraba. ¿Puede ser que ninguno haya escuchado mis gritos? Estaban ahí y no hicieron nada»

Cuando se acercó a la comisaría para radicar la denuncia, el oficial con el que trató evitó incluir la violación en su declaración: «lo único que me tomaron fue el robo, los golpes y el extravío de mi documento».

«La justicia de Tucumán está por los suelos», enfatizó desilusionado, añadiendo: «¿Para qué quería una denuncia que no tenía lo que yo realmente necesitaba, un papel que dijera que me violaron?».

Sin embargo, y gracias a su militancia por los derechos de las personas trans, el joven aseguró que no se quedará de brazos cruzados ante este desagradable escenario. Así es como se encuentra organizando junto a otros compañeros movilizaciones para expresar su «repudio» y dar «visibilidad a la situación».

«No sólo por mí, porque así como me pasó, le puede pasar a cualquier persona (…). Me destruyeron el alma. Si hoy estoy acá parado es porque tengo compañeros que me levantan y me apoyan todos los días», concluyó Garguilo.

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Lic. en Comunicación Social- Facultad de Ciencias de la Comunicación- Universidad Nacional de Córdoba

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