Techar la canchita de bochas: el sueño de Colonia Las Cuatro Esquinas

La historia de un profesor que cambió la vida de los niños en esta comuna y ahora, necesita de la ayuda de todos para poder seguir haciéndolo

Dos pequeñas canchitas de bochas son el lugar preferido de los niños que viven en un diminuto pueblo al noreste de Córdoba. Sin embargo, la falta de condicionamientos complican la práctica del deporte y necesitan de la solidaridad de la gente para poder mejorar el espacio.

Son 450 habitantes en la pequeña comuna. Muchos de ellos son niños y niñas que, hasta hace un par de años, no contaban con ningún lugar que les brindara recreación.

Pero, en el año 2017, Alejandro Ferrero y su grupo de amigos decidieron construir dos canchas de bochas. La iniciativa surge porque, para que los habitantes del lugar puedan hacer deporte, tienen que viajar hasta Santa Rosa, a 20 kilómetros de distancia.

Entonces, trabajando a pulmón y con mucho esfuerzo, lograron poner en pie este proyecto. «Como los costos son altos, reciclamos madera y pedimos ayuda a la comuna con materiales e iluminación», cuenta Ale, en diálogo con Hablando Claro.

Sin embargo, luego de que se ponga en funcionamiento y tenga un muy buen recibimiento de parte de los adultos, Alejandro se dio cuenta que algo faltaba. «Al inicio había mucha participación de gente grande, pero empecé a ver que siempre había muchos chicos alrededor. Entonces, se me ocurrió dar clases de bocha».

Las clases comenzaron a finales de 2017 con 8 alumnos. Y el 2018, arrancó con 12 pequeños interesados en aprender más sobre este deporte que «por lo general, no tiene mucha repercusión».

Pronto, comenzaron a participar de encuentros con otras escuelas y obtuvieron medallas y trofeos que les aportaron muchas más ganas de seguir creciendo en la disciplina.

Pero Alejandro no quería que ellos sólo aprendan la técnica. «Este deporte también aporta muchos valores: puntualidad, respeto, compañerismo dentro de la cancha», dice orgulloso.

En este caso, también aprendieron a superar muchas adversidades. Como las canchitas están al aire libre, los pequeños y su profesor afrontan todo tipo de temperaturas y condiciones climáticas para poder practicar. «Hacemos mucho sacrificio», cuenta. Pero eso no los detiene: «Ellos siempre insisten, me ven y me preguntan si va a haber clases. Me hace muy feliz verlos tan comprometidos».

Este año, el profe Ale recibió una llamada: los invitaban a participar en el torneo provincial, en categoría sub 12 y sub 9. «Yo no queria desaprovechar esta oportunidad, porque significan mucho para los chicos en un pueblito como Cuatro Esquinas».

Viajaron quince personas en una traffic hacia Sinsacate para participar de ese encuentro. Una vez allí, Alejandro no pudo dejar pasar por el alto el contraste con otros competidores.«Llegaron las delegaciones en colectivos, con vestimenta profesional y nosotros todo muy precario«, cuenta entre risas.

Pero esa realidad no los condicionó en ningún momento. En los provinciales, están los equipos con más alto nivel y los pequeños demostraron estar a la talla de los mejores: «verlos jugar a ese nivel, comprometidos y concentrados, me emocionó hasta las lágrimas».

Los mini bochofilos regresaron a casa luego de haberse posicionado en el cuarto lugar, entre 140 competidores.

Hoy, el sueño del equipo es poder techar la cancha. «La idea es conseguir materiales y todo lo que sirva para la construcción», dice esperanzado Alejandro.

El deporte es un lugar de contención para los pequeños y para toda la comunidad. Alentarlos y ayudarlos a que continúen practicando, es una tarea de todos.

Si querés aportar tu granito de arena, podés comunicarte con el profe Alejandro Ferrero, en su perfil de Facebook.

Mirá el recibimiento de las familias luego del torneo:

Vídeo: Panorama Deportivo

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