Trabajadores de G.E.O.P.S. en la lona

La empresa G.E.O.P.S es la encargada de la seguridad de Dycasa, constructora de un tramo de la Autovía de la Ruta 19

Trabajadores de la empresa de G.E.O.P.S. recibieron el sueldo del mes de marzo la semana que pasó. La situación es desesperante y piden una respuesta por parte de la empresa.

La empresa que tiene como «rehenes» a sus empleados, está trabajando desde marzo del 2018. Presta servicios a la constructora Dycasa, encargada de un tramo de la obra de la autovía de Ruta 19.

Se llevaron a cabo cortes de ruta pero no obtuvieron resultados, sí Dycasa manifestó haber abonado lo acordado a la empresa de seguridad. Este miércoles se espera la llegada del sindicato de

Empleados comentaron a Hablando Claro que no perciben sus salarios completos de «abril, mayo, junio, julio y el aguinaldo», y que el mes de marzo algunos lo cobraron la semana pasada. 

La empresa

Para comenzar el entramado de irregularidades de esta empresa es oportuno mencionar que sus trabajos en la obra nombrada comenzaron en el mes de marzo y obligaron a los empleados a «ser monotributistas para poder cobrar».

«Algunos llegaron a hacerlo y sin embargo, nunca cobramos el monotributo, o sea nunca cobramos nada. Y ahora ya tienen una deuda de 3 mil pesos en el AFIP, más intereses. O sea, hasta que no paguen, se les va a ir incrementando más la deuda». 

Otro punto es el alta como empleados en AFIP. «Supuestamente estamos en blanco, pero ya saltó en las asignaciones de los chicos que no pudieron cobrar este mes, porque está a media alta. Es como que lo inscribió, pero no pagó, entonces por eso todavía no estamos bien en blanco«.

Marcelo Aguilera es quien está al frente de G.E.O.P.S, pero para gran asombro no tiene nada a su nombre. Él es empleado público, actualmente trabaja en el Correccional de Menores de Córdoba, en Bower. Quien figura como titular es su esposa, Sabrina Roncato.

«Nos enteramos que él se dio de baja en el AFIP, por ejemplo. El miércoles pasado recibió los cheques y nunca nos dijo nada. Y el dijo «no, yo entrego» (…) «le saco una foto chicos, para que ya vayan sabiendo» que íbamos a cobrar, y nada de eso pasó. La sospecha es que él se agarra la plata y no nos paga a nosotros», expresaron los empleados.

«Es una empresa fantasma, porque ni oficina tiene como para el reclamo. Hay gente que trabajó un mes, en abril, y ya se bajó porque no les pagaban. Hasta el día de hoy no responde los mensajes, no atienden los llamados. Y antes había una oficina, después desapareció la oficina. Así que el único contacto que tenemos es por teléfono. Y contesta cuando él tiene ganas. El miedo nuestro es que cobre la plata y que se vaya, porque no tenemos nada firmado, ni contrato de trabajo, nada firmado».

 

Medidas de seguridad y condiciones laborales

Otro punto, las condiciones de trabajo que con fuerza de ley debiera cumplir la empresa para garantizar la seguridad para quienes desarrollan las actividades laborales. Jornadas de trabajo, ropa y zapatos de seguridad. Al respecto, aseguraron los trabajadores no tener un cronograma definido «hay chicos que han trabajado ocho días, le han dado un franco. No trabajamos a reglamento digamos. Casi todas las empresas de seguridad trabajan cuatro por dos, cuatro días y dos de franco. Si uno trabaja cinco o seis días, ya les tenes que pedir franco porque el cuerpo no aguanta».

Por parte de Dycasa, capataces «saltaron la bronca, porque hay guardias que van vestidos de vaquero porque no les dan la ropa. Que por ahí no se diferencian; no saben si es guardia u otro que está en la máquina», explican los empleados.

La enumeración de problemas continúa y parece no tener fin. Los guardias comentaron que tienen que caminar por día hasta 8 km para llegar a los puestos de trabajo, ya que la empresa no dispone de rodados. «Caminan una hora, una hora y media. Dycasa contrata el servicio de seguridad, la empresa de seguridad es la que tiene que tener un vehículo para llevar a cada guardia la puesto de trabajo. Porque cubrimos de la Ruta 19, pasando Crucianelli, de ahí todo por adentro, pasando por el obrador, hasta llegar a Temple. Son, del obrador a allá marcó el auto 32 kilómetros. Tenés que sacarle el cálculo hasta la 19. Y alrededor de unos 40 kilómetros». 

En total son 12 los guardias a cargo de la seguridad de la obra, pero al día de la fecha se mantienen 8 a causa de la situación. Al mismo tiempo aseguraron que una vez que se regularicen los pagos volverían a trabajar. 

Acciones legales y reclamos

Los guardias aseguraron a Hablando Claro que ya se envió la primera carta documento y al no ser respondida, estos últimos días enviaron la segunda.

También se realizaron cortes de ruta y manifestaciones. Estos reclamos públicos fueron expuestos en diferentes medios regionales y consiguieron activar el pago de una parte del mes de abril. Con la promesa de recomponer la situación se levantaron los puestos en la ruta y se regresó a trabajar. Pero al finalizar julio continuó la falta de pago.

Aguilera prometió a los empleados que el 3 de agosto pagarían los sueldos. Por parte de los guardias afirman que «esto ya es el corte final». 

Se programaría un nuevo corte de ruta, los trabajadores piden que «se ponga al día o directamente que se vaya la empresa y que entre otra».

Al hacer las primeras reflexiones luego de conocer los tres puntos mencionados, la pregunta que surge es cómo es que la empresa Dycasa contrata a una empresa fantasma, que no tiene registrados a sus trabajadores y en donde el responsable figura «dado de baja en AFIP».
¿La empresa contratante desconocía la situación?

Según datos que pudimos obtener por medio de investigaciones que realizó el equipo de Hablando Claro, habría una relación familiar entre Marcelo Aguilera y el jefe de compras de Dycasa, Javier García. Serían concuñados además de estar enlazados comercialmente. 

Por comentarios de algunos trabajadores, García participaba como una especie de vocero de Aguilera. Muchas veces fue el portavoz de las promesas de pago de su concuñado.

«En lo laboral estamos solos porque digamos, tenemos el gremio de SUVICO, que es el gremio de los guardias. Pero, al no estar en blanco, no pueden afiliarnos»

De todas maneras, este miércoles 1 de agosto esperan recibir al sindicato y tomar medidas de fuerza. «Se están metiendo con el pan de mis hijos», expresó uno de los trabajadores.

Informe desarrollado por Hablando Claro.
Entrevistas: Marcela Losada y César Machado
Investigación e informe: Carla Ludueña Francetic y Cesar Machado. 
Categorias
Informes Hablando ClaroSociedad

Lic. en Comunicación Social

NOTAS RELACIONADAS