Una familia de San Francisco combate al dengue desde la concientización social

Joaquín Caffaro sufrió la enfermedad, y junto a su esposa Claudia Giordano llevan como bandera la idea de que "se puede prevenir con conciencia social"
Foto: La Voz de San Justo

La ciudad de San Francisco sufrió un notable aumento de casos de dengue a fines del verano y comienzo del otoño pasados. Uno de esos casos fue el de Joaquín Caffaro, quien sufrió la enfermedad, y junto a su esposa Claudia Giordano, actualmente llevan a cabo acciones de concientización en la localidad sobre la importancia de mantener los patios limpios como forma de prevenir la enfermedad.

«La forma de terminar con el dengue, es eliminando los criaderos, no es una tarea fácil pero no es imposible y se puede prevenir con conciencia social principalmente. Es fundamental no pensar en uno mismo y pensar en colectivo porque así prevenimos», aseguró Joaquín en diálogo con La Voz de San Justo.

Ya llega la temporada de calor y la municipalidad de San Francisco, a través de la Secretaría de Salud, a cargo del doctor Fernando Giacomino, realiza actividades junto a la población para evitar el avance del dengue llevando adelante la campaña «Tu patio limpio», que incluye también la participación de niños y jóvenes en las acciones preventivas realizando tareas en las escuelas.

Joaquín remarcó que el trabajo en conjunto es fundamental. «Lo más importante es tomar conciencia de que no somos personas individuales, somos individuos colectivos, todos dependemos del otro. Cuando pensamos en el vecino, pensamos en que lo que hacemos puede afectar al otro. Mientras la gente siga pensando de manera individual, que no le importe porque total no lo afectó, el dengue, como el coronavirus seguirán avanzando», dijo al mismo medio.

Por su parte, Claudia advirtió que al dengue «no hay que quitarle importancia porque es una enfermedad complicada, se la pasa mal y además una vez que la persona lo tuvo tiene que cuidarse de por vida de no volverse a contagiar porque se puede complicar».

Joaquín contó que en su casa siempre llevaron adelante acciones para prevenir el dengue, y aún así el mosquito lo picó y sufrió la enfermedad. «Tenemos tela mosquitera en todas las aberturas que colocamos desde que vinimos a vivir a esta casa, siempre nos veníamos cuidando controlando que no haya cacharros que acumulen agua y fuimos conscientes de la endemia que es el dengue. Aún con todos los cuidados, igual me contagié», dijo.

Aseguró que la posibilidad de contagio existe porque aunque su patio estaba controlado y limpio, «el mosquito es peridomiciliario y puede estar a unos metros de su casa, en otro espacio donde no se limpie, o en minibasurales».

Prevenir en casa y en el barrio

Ambos se pusieron al hombro la prevención y por eso realizan acciones en su barrio para concientizar a los vecinos y trabajan en conjunto capacitándose con la municipalidad.

«Si vemos cacharros en la calle o mugre, avisamos a la municipalidad que enseguida limpia. Logramos tener una buena comunicación y se trabaja en conjunto con el municipio, limpian y asesoran casa por casa a los vecinos. Es muy importante el trabajo que podemos hacer los vecinos, desde el centro vecinal conocemos el barrio, sabemos de los lugares que pueden ser foco de criaderos», destacaron al medio.

Claudia recordó que una familia puede tener el patio limpio pero el vecino no, «entonces el riesgo de contagio existe porque el mosquito vuela y llega a tu casa. Si sabemos de algún vecino que no tenga la limpieza correspondiente o si vemos algo anormal, lo comunicamos al área de Medio Ambiente para que tomen medidas».

El problema son los espacios donde la gente tira basura y ahí se acumula el agua y se reproduce el mosquito. Por eso, en la página de Facebook del barrio publican información sobre cómo prevenir y también reparten afiches en los negocios del barrio para difundir.

Cómo fue atravesar la enfermedad

Al recordar los días en los que lo atacó el virus, Joaquín contó que el dolor de cabeza que tenía era intenso. «Sufrí la enfermedad a principios de la cuarentena y estaba trabajando desde casa, atribuía el dolor de cabeza a estar mucho tiempo sentado frente a la computadora pero con el correr de las horas no se calmaba y empezó la fiebre, después ya no tenía ganas de comer, entonces consulté al médico porque no sabía qué tenía que hacer especialmente por la pandemia de coronavirus», recordó.

Tenía que saber por qué tenía la fiebre y ese dolor intenso, si era dengue o podía ser covid-19, finalmente después de una serie de análisis le dio positivo para dengue.

«Llegué hasta delirar por el dolor de cabeza y no podía dormir, siempre tomaba paracetamol, ningún otro medicamento. Uno a veces piensa que son dos o tres días que te duele la cabeza, que estás mal, pero no, son de 7 hasta 15 días intensos en los que tuve dolor de cabeza, fiebre, estuve mal del estómago, dejé de comer, solamente consumía líquidos o sales y también me salió una erupción en la piel que me picaba, me tenía que bañar seguido para aliviar la picazón. No es algo tan sencillo», detalló.

«Ahora tenemos que tomar más precauciones porque como ya tuve la enfermedad, si me pica un mosquito nuevamente con otra cepa puedo sufrirla de manera más grave», finalizó.

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