Una herencia millonaria provocó amenzas y balazos en La Para

El pasado martes, tuvo lugar un nuevo episodio de enfrentamiento entre las partes que reclaman una herencia millonaria de tres hermanos de La Para.

La Para es el escenario de una intrincada historia que incluye herencias, campo y mucha disputa. Es que, la tenencia de terrenos valuados en miles de dólares enfrentó, por un lado, a dos hermanas que se casaron con dos hombres 60 años mayores y, por el otro, a una hija extramatrimonial de uno de ellos.

Normi Titti es hija de Pedro Titti, uno de los tres ancianos fallecidos cuyo legado son 362 hectáreas de campos en la localidad. Del otro lado están las hermanas Nilda (30) y Liliana Basualdo (35), que pelean por una herencia que -sostienen- les pertenece.

Recientemente, tuvo lugar un nuevo episodio de enfrentamiento entre las dos partes. Alrededor de las 3 de la madrugada del martes, la vivienda que Liliana comparte con su esposo e hijos fue atacada a balazos. La familia no estaba en ese momento, y los disparos impactaron contra la pared y las ventanas. Algunos atravesaron persianas de metal, rompieron vidrios y terminaron dando contra una alacena.

Además, en el portón del frente apareció colgada una bolsa de consorcio con tres cráneos presuntamente humanos junto a un mensaje de amenaza «Dejen de investigar. Ya están muertos. Los observamos», se lee en la nota hecha con letras recortadas de diarios y revistas.

La historia

En 2005, Normi supo por su padre adoptivo que era hija de Pedro Titti. Ella lo conocía: hasta ese momento era un amigo de su familia que visitaba su casa con frecuencia. Inició, entonces, un proceso de filiación que posteriormente determinó que eso era efectivamente cierto.

Resulta que Pedro Titti poseía, junto a sus hermanos Isidro y Ciriaco, una extensión de terreno de 362 hectáreas, abarcando montes, ríos y zonas aptas para la siembra y el cultivo, con un valor aproximado de entre 8 mil y 10 mil dólares la hectárea, según consta en el expediente del Juzgado Civil y Comercial Nº 8.

En 2016, al ya tenso vínculo se le agregó otra arista: un tribunal declaró inhábil a Pedro Titti por una «afectación psicocognitiva» y restringió su capacidad de administrar y disponer de sus bienes. Por entonces Pedro tenía 84 años. A los pocos meses, Nilda Basualdo se casó con él.

Enfadada, Normi pidió la nulidad del matrimonio, con la firme convicción de que su padre nunca prestó consentimiento. Con el proceso judicial en trámite, Pedro falleció en junio del año pasado. Dos meses después, un juez de familia le dio la razón a Normi y anuló el casamiento. La Cámara de Familia de 2° Nominación se expidió en junio pasado y ratificó el fallo.

En forma paralela, Normi inició acciones legales contra las hermanas Basualdo por el delito de defraudación por circunvención de incapaces, causa que se tramita en el Juzgado Civil y Comercial de 37º Nominación y que tiene cinco imputados: las hermanas, el abogado de ellas, el empresario agropecuario que alquila una porción de campos y el cobrador de los arrendamientos.

La resolución de la denuncia por circunvención de incapaces esclarecerá la historia y la porción de campo que correspondía a Pedro Titti, ya que de su testamento se desprende que le pertenecían 41 hectáreas. Pero los abogados de Normi reclaman por 88 hectáreas, de acuerdo a un estudio de títulos que realizó un perito judicial.

Fuente: Infobae

Mirá más:

Categorias
Sociedad

NOTAS RELACIONADAS