Una mujer denunció que fue abusada por su mejor amiga

Ocurrió durante un asado en febrero pasado. La víctima se quedó dormida con su bebé de 2 años y cuando despertó, su amiga y colega estaba abusando de ella.

La localidad bonaerense de Villa Elvira se conmocionó luego de una denuncia por abuso durante un asado. Una mujer se quedó dormida junto a su bebé de dos años, y cuando despertó, su amiga la estaba abusando.

Se trata de Ruth Pérez, quien relató que los hechos ocurrieron en febrero pasado durante un asado al que invitó a su compañera de trabajo en el Colegio de Médicos de la ciudad de La Plata y amiga. Además, en la reunión estaban presentes su mamá, sus dos hijos y su sobrino.

Luego de la sobremesa, Pérez se fue a una de las habitaciones de la casa a hacer dormir a su hijo porque tenía sueño y allí se produjo la situación de abuso que denunció en Clarín y C59.

«Mi hijo estaba muy cansado y lo fui a dormir. Le di el pecho y al rato yo también me quedé dormida. Me desperté en una situación que no podía creer», dijo y describió que encontró a su amiga «arrodillada» cerca de sus piernas, aunque evitó dar más detalles del «abuso» que denunció.

Cuando observó esa circunstancia, le pegó un empujón para alejarla. Según Ruth, su amiga «tenía una cara de perversidad para con el nene, como queriendo mostrarle ‘mirá lo que le estoy haciendo a tu mamá'», también agregó que la notó consciente de sus actos.

Luego de cometido el hecho, la denunciante contó que su intención fue llevarla ante la Policía por la seriedad del asunto, y le dijo que ese accionar ya ameritaba que la internaran en un centro de salud: «‘Vos tenés que estar internada, no es normal lo que estás haciendo'», le dijo Pérez.

«‘Yo lo voy a solucionar. No le contés a mi mamá'», dijo que le respondió la amiga, que vive a metros de su casa y con quien se conoce desde que eran niñas. 

El abogado de la denunciante, Darío Saldaño, indicó a C5N que presentó la denuncia en la Justicia hace más de una semana contra la amiga y compañera de trabajo que «abusó» de su clienta.

Pérez relató que le habló a la madre de su amiga porque notó que ésta estaba «mal psiquiátricamente», pero señaló que la madre le respondió que su hija había actuado alcoholizada y que no debía asombrarse de lo que «había hecho». Además, le mencionó que no había razones para presentar una denuncia.

«Me dijo que la loca era yo. ‘Nadie te va a creer’, dijo. Ahí empezaron las amenazas continuas. Les corté el teléfono y las bloqueé. Y empezaron a amenazar a mi madre, quien tuvo un episodio cardíaco» a raíz de los hechos, señaló.

La acusada y su madre amenazaron a Pérez para que no continúe hablando del tema y, más aún, para que no radique ninguna denuncia. En ese sentido, le dijeron que iban a ir al Colegio de Médicos, donde trabajan ambas involucradas, para «inventar un montón de calumnias» contra Ruth.

La madre de la denunciante se acercó entonces al Colegio de Médicos para informar lo sucedido, a lo que las autoridades le respondieron que, como había sucedido «fuera del ámbito laboral», no era necesario difundirlo, y que ambas amigas tenían que trabajar «como dos reinas». Sin embargo, tras este diálogo, la denunciante indicó que la cambiaron a ella de lugar físico dentro de su trabajo.

«Lo grave es la falta de respuesta institucional del trabajo y de distintos sectores de la Justicia, que no han dado curso a las situaciones de amenazas», indicó su abogado.

Mirá también:

Categorias
PolicialesSociedad

NOTAS RELACIONADAS