China está trazando una línea firme en la arena cuando se trata de dinero digital.
Pero lo permitido y lo prohibido podría sorprenderte.
Este viernes, Pekín intensificó su ofensiva.
Prohibió la emisión no autorizada en el extranjero de stablecoins ancladas al yuan y endureció las normas sobre las monedas virtuales.
El banco central dijo que las monedas virtuales siguen siendo ilegales y advirtió que cualquier negocio vinculado a ellas se considera una “actividad financiera ilegal”.
Incluso las empresas nacionales y sus filiales en el extranjero no pueden emitir criptomonedas sin aprobación.
“Las monedas virtuales no tienen el mismo estatus legal que las monedas fiduciarias”, dijo el Banco Popular de China.
Sin embargo, hay un lado positivo para ciertos activos digitales.
Los tokens respaldados por activos reales chinos—los llamados tokens RWA (real-world asset)—están ahora siendo sometidos a un marco regulatorio oficial.
“El mayor avance es la clara separación entre las monedas virtuales y las RWA”, dijo Louis Wan, CEO de Unified Labs.
Expansión del yuan digital
Winston Ma, profesor adjunto de NYU, explicó que China quiere que solo su yuan digital circule legalmente.
No quiere un batiburrillo de stablecoins privadas circulando por intercambios globales.

Los expertos ven esto como un hito potencial. “En cierta medida, esto significa que China está permitiendo la emisión de tokens offshore basados en activos onshore”, dijo Alex Zuo, de la custodia cripto Cobo.
Así, mientras Bitcoin y otras criptomonedas siguen fuera de alcance, la tokenización de bienes reales chinos podría por fin encontrar un camino legal.
La verdadera pregunta ahora: ¿estas nuevas reglas impulsarán la innovación o simplemente más burocracia?