Noruega Recupera Porcelana y Lámparas de Araña del Naufragio del Siglo XVIII

3 junio, 2026

¿Qué historias puede contar un naufragio tras pasar casi 300 años en el fondo del mar?

Cerca de la costa de Noruega, los arqueólogos podrían haber descubierto recientemente un capítulo notable del comercio global escondido bajo las aguas.

Investigadores han recuperado un verdadero tesoro de cargamento de un naufragio del siglo XVIII recién descubierto.

Y yace a unos 600 metros bajo la superficie, en el estrecho de Skagerrak.

Entre los hallazgos se encontraban boles de porcelana china azul y blanca apiladas ordenadamente, copas elegantes, textiles, granos y, incluso, piezas de candelabros.

Artículos que ofrecen una visión fascinante del comercio internacional de hace siglos.

La embarcación, cuyo nombre e identidad siguen siendo un misterio, se cree que naufragó a mediados del siglo XVIII.

El naufragio revela la historia marítima

Fue descubierto por el dueño de una empresa de salvamento, abriendo la puerta a lo que los expertos describen como una extraordinaria oportunidad arqueológica.

“Este hallazgo no solo es extraordinario, sino que también tiene un considerable valor científico”, afirmó el ministro de Clima y Medio Ambiente de Noruega, Andreas Bjelland Eriksen.

Añadió que el descubrimiento destaca avances importantes en la arqueología subacuática, permitiendo a los investigadores explorar sitios que alguna vez se consideraron inalcanzables.

Ahora comienza la labor de detective. ¿A dónde se dirigía el buque? ¿Dónde comenzó su viaje? ¿Y cómo terminó en el lecho marino?

Para los arqueólogos, el naufragio es más que una colección de objetos; es una cápsula del tiempo de una era en la que bienes, culturas y fortunas cruzaban océanos.

A veces, la historia no permanece enterrada para siempre; simplemente espera a ser encontrada.

Abril Quiroga

Abril Quiroga

Periodista argentina enfocada en la actualidad y el análisis de temas sociales y políticos. Escribo con un enfoque claro y directo, priorizando el contexto y la comprensión de los hechos. En Hablando Claro, trabajo para que la información sea accesible y útil para el lector.