Washington quedó conmocionado esta semana cuando un video publicado en la cuenta de redes sociales del presidente Trump mostró al expresidente Barack Obama.
La primera dama Michelle Obama apareció como simios.
Sí, leyeron bien. La publicación, que apareció en Truth Social pasada la noche del jueves, fue condenada de inmediato por invocar imágenes profundamente racistas.
Incluso algunos republicanos no se contuvieron.
Inicialmente, la Casa Blanca defendió el clip. La portavoz Karoline Leavitt llamó a la reacción de rechazo una “falsa indignación”.
Pero apenas 12 horas después, el video fue retirado. “Un miembro del personal de la Casa Blanca creó la publicación por error”, explicó un funcionario.
Un asesor de Trump añadió que el presidente no lo había visto antes de que se publicara y ordenó retirarlo una vez que lo vio.
El video de un minuto mezclaba afirmaciones falsas de que la derrota de Trump en las elecciones de 2020 se debió a un fraude.
Incluía un breve segmento, aparentemente generado por IA, de primates danzantes con las cabezas de los Obama superpuestas.
La publicación racista desata críticas generalizadas
Críticas bipartidistas llovieron, incluso por parte del senador republicano Tim Scott.
Tuiteó: “Orando para que fuera falso, porque es lo más racista que he visto de esta Casa Blanca. El presidente debería retirarlo”.
Trump, por supuesto, tiene una larga historia de retórica racista, incluida la promoción de la falsa conspiración birther contra Obama.
Esta última metedura de pata plantea una pregunta obvia: cuando tu personal publica contenido así, ¿es un error aislado o un reflejo de un patrón?
De cualquier manera, la retirada del clip no borra los titulares.