¿Disparos dentro del Senado de Filipinas? ¿Un senador temiendo ser arrestado por la Corte Penal Internacional (CPI)?
Para muchos filipinos, parecía menos política y más un thriller político que se desarrollaba en tiempo real.
El Senado en Manila quedó acordonado el miércoles.
Comandos armados ingresaron al edificio donde supuestamente se había refugiado el senador Ronald Dela Rosa.
Dela Rosa —una vez la cara de la brutal guerra contra las drogas del expresidente Rodrigo Duterte— cree que la CPI podría pronto ordenar su arresto.
Sobre acusaciones vinculadas a decenas de ejecuciones durante su mandato como jefe de la policía.
Las autoridades insistieron en que la operación no era un intento de arresto.
«Estamos aquí para protegerlo», dijo el secretario de Interior Jonvic Remulla, incluso cuando la policía antidisturbios rodeaba el complejo y los senadores sorprendidos se refugiaban en el interior.
Las tensiones políticas se intensifican
¿Quién disparó? Las autoridades aún no lo han dicho. No se reportaron víctimas, pero la incertidumbre solo profundizó la tensión.
Fuera, manifestantes exigieron que Dela Rosa fuera enviado a La Haya, donde Duterte mismo ha estado detenido desde marzo de 2025.
Mientras tanto, los abogados de Dela Rosa están corriendo para bloquear cualquier extradición.
El analista político Richard Heydarian dice que el drama refleja una lucha de poder más profunda entre el presidente Bongbong Marcos y el bando de Duterte.
Y, con las batallas de destitución ya gestándose en el Congreso, el momento no podría ser más explosivo.
En la política filipina estos días, incluso el pleno del Senado puede de pronto parecer un campo de batalla.