Qué ocurre cuando uno de los principales funcionarios de seguridad nacional de Estados Unidos maneja mal secretos clasificados? La respuesta acaba de aclararse bastante.
El exasesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Bolton, se ha declarado culpable de retener de forma ilegítima información clasificada.
La información estaba vinculada a notas que Bolton había tomado mientras preparaba su autobiografía.
Alguna vez fue un aliado cercano de Donald Trump y, ahora, uno de sus críticos más feroces, Bolton admitió un único cargo.
El cargo involucraba documentos altamente sensibles, incluidos extractos de diario clasificados como secreto máximo.
Los fiscales dijeron que Bolton sabía exactamente cómo debe manejarse el material clasificado.
Según dijo la fiscal federal Kelly Hayes, “Sabía el daño a la seguridad nacional que podría haberse causado… Sin embargo, puso nuestra seguridad nacional en grave riesgo.”
Enfrentará sentencia en octubre
Bajo el acuerdo de culpabilidad, Bolton podría enfrentar hasta cinco años de prisión, ha aceptado pagar 2,25 millones de dólares en multas y deberá informar a los funcionarios de seguridad sobre el material retenido.
Y completar servicio comunitario antes de su sentencia en octubre.
Su abogado afirmó que Bolton asumió la responsabilidad para evitar exponer más información clasificada durante un largo juicio.
Su abogado contrastó sus acciones con el manejo de documentos clasificados por parte de Trump.
Trump, mientras tanto, reaccionó de forma contundente, diciendo que esperaba que Bolton fuera “tratado con dureza.”
Para un hombre a quien alguna vez se le confiaron los mayores secretos de Estados Unidos.
El caso recuerda que la información clasificada conlleva una responsabilidad duradera—y, a veces, un precio muy alto.