¿Está Ucrania cambiando las reglas del campo de batalla?
Su última oleada de ataques con drones sugiere que la lucha ya no se centra solo en las líneas del frente. Se trata de cortar las líneas de vida de Rusia.
Kíev afirma haber intensificado los ataques a las rutas de suministro marítimas cercanas a Crimea, anexada por Rusia.
Dice que está apuntando a buques en el Mar de Azov como parte de lo que llama un “bloqueo logístico.”
El comandante de la fuerza de drones de Ucrania, Robert Brovdi, conocido como “Magyar,” afirmó que al menos 25 buques fueron impactados en cuatro días.
Se cree que muchos de ellos son camiones cisterna de combustible vinculados a la red de suministro de Rusia.
Videos compartidos en línea parecen mostrar drones navales atacando buques de noche, mientras imágenes satelitales indican una menor actividad de camiones tanque cerca de Kerch tras ataques anteriores.
La logística de Crimea, bajo ataque
Kíev sostiene que estos ataques están diseñados para interrumpir los suministros de combustible y debilitar la capacidad de Rusia para sostener operaciones en Crimea ocupada.
Los analistas militares señalan que atacar la logística en lugar de las tropas puede tener un impacto desproporcionadamente grande.
Como admitió un canal de Telegram pro-guerra ruso, los camiones cisterna se habían convertido en “una galería de tiro” sin una protección naval adecuada.
Los ataques llegan además en un momento en que Rusia enfrenta presuntas escaseces de combustible y restricciones a las exportaciones de diésel, lo que añade presión mucho más allá del campo de batalla.
Las guerras modernas no se ganan solo con poder de fuego. A veces, el golpe más grande proviene de cortar las líneas de suministro que mantienen en marcha la lucha.