¿Puede China ponerse al día en la carrera por cohetes reutilizables? Su último lanzamiento sugiere que la brecha podría estar reduciéndose más rápido de lo que muchos esperaban.
China ha logrado aterrizar con éxito un cohete reutilizable por primera vez, marcando un hito importante en sus crecientes ambiciones espaciales.
El Long March 10B despegó desde Hainan antes de que se separara su propulsor auxiliar.
A pocos minutos después, descendió verticalmente y fue recuperado de forma segura en una plataforma flotante.
¿Por qué importa esto?
Los cohetes tradicionales se utilizan una sola vez y luego se desechan, haciendo cada lanzamiento caro.
Reutilizar los propulsores reduce drásticamente los costos, por lo que compañías como SpaceX han transformado la economía de los vuelos espaciales.
El Falcon 9 de SpaceX ahora realiza unas 150 misiones al año usando propulsores que pueden lanzarse varias veces.
El enfoque de China es ligeramente diferente. En lugar de aterrizar directamente sobre una plataforma o un barco dron.
El Long March 10B utiliza ganchos de aterrizaje especiales que atrapan una red montada en una plataforma flotante.
El logro llega tras un intento de recuperación anterior en febrero.
La confianza de los inversores ya se ha incrementado, con las acciones de varias empresas espaciales chinas que se dispararon tras el anuncio.
La carrera espacial global ya no se trata solamente de alcanzar la órbita; se trata de hacerlo más barato, más rápido y de repetirlo todo de nuevo.