Japón está enfrentando una emergencia extraordinaria por lluvias intensas tras precipitaciones récord.
Las lluvias dejaron al menos cuatro personas fallecidas y cinco más heridas en Chiba, al este de Tokio.
¿Qué tan extremo fue? Las autoridades registraron más de 100 mm de lluvia en una hora, aproximadamente tres veces el promedio de agosto de la región.
La Agencia Meteorológica de Japón calificó las condiciones como “un nivel sin precedentes de lluvia intensa”.
La inundación provocó crecidas, deslizamientos y cortes generalizados de electricidad, dejando a más de 20.000 hogares sin electricidad y obligando a evacuar a más de 100.000 personas.
Los coches quedaron abandonados en carreteras inundadas, mientras que los servicios de tren y las principales autopistas se vieron interrumpidos.
El Aeropuerto de Narita también quedó atrapado en el caos, con alrededor de 7.000 pasajeros varados durante la noche, ya que se cortaron los enlaces de transporte.
La lluvia extrema devastó Chiba
El gobernador de Chiba, Toshihito Kumagai, afirmó que las lluvias eran distintas a cualquiera que hubiera experimentado durante sus años de respuesta a desastres.
“Nunca he vivido un caso así”, afirmó.
Los meteorólogos señalan que el aire cálido y húmedo que choca con el aire más frío de arriba creó condiciones altamente inestables, impulsando las intensas lluvias.
Y Japón no enfrenta esto solo. Filipinas y China también han sido golpeadas por potentes tormentas en los últimos días.
Con más lluvias intensas por venir, la prioridad inmediata es el rescate.
Pero la pregunta mayor se está volviendo más difícil de ignorar: ¿qué tan preparadas están las ciudades cuando el clima extremo llega más rápido y con más intensidad que nunca?