Una vacuna personalizada contra el cáncer ha supuesto un avance potencialmente significativo.
Ayuda a evitar que el melanoma de alto riesgo reaparezca cuando se combina con un fármaco inmunoterapéutico existente.
Desarrollada por Moderna y Merck/MSD, la vacuna, llamada Intismeran, se probó junto con Keytruda.
Se probó en más de 1.000 pacientes tras la cirugía.
Los primeros resultados son sorprendentes: en comparación con Keytruda por sí sola, la combinación prolongó significativamente el tiempo que los pacientes permanecieron sin cáncer.
También redujo el riesgo de que la enfermedad se propagara.
Entonces, ¿podría el tratamiento contra el cáncer estar entrando en una nueva era en la que las vacunas se diseñen específicamente para cada paciente?
La respuesta podría ser sí, pero los expertos instan a la cautela.
La vacuna ofrece esperanza para el melanoma
Los hallazgos completos aún no han sido publicados ni revisados por pares de forma independiente, y los investigadores todavía deben determinar cuánto duran los beneficios.
El enfoque utiliza tecnología de ARNm para crear una vacuna hecha a medida para un tumor individual.
Los científicos analizan las mutaciones del cáncer de un paciente y diseñan la vacuna para entrenar al sistema inmunológico para localizar las células cancerosas que quedan.
«Sin duda, es una buena noticia para los pacientes con melanoma», dijo el oncólogo de Oxford Lennard Lee.
Añadió que el estudio aporta «una prueba de principio de que las vacunas personalizadas contra el cáncer funcionan». Se esperan resultados más detallados en octubre.
Puede ser un paso importante hacia adelante, pero en la investigación del cáncer, los resultados tempranos prometedores son solo el comienzo del camino.