Durante décadas, los científicos creyeron que la energía oscura —la misteriosa fuerza que empuja al universo a separarse— era constante. ¿Pero y si está desvaneciéndose?
¿Y si el cosmos no está destinado a un congelamiento eterno, sino que algún día podría colapsar en un ardiente «gran colapso»?
Nueva investigación del Dark Energy Spectroscopic Instrument (DESI) sugiere que la energía oscura, que compone el 70% del universo, podría haber alcanzado su punto máximo hace miles de millones de años.
Los científicos ahora creen que podría estar debilitándose.
Si es verdad, este descubrimiento podría voltear nuestra comprensión del universo de cabeza.
«Lo que estamos descubriendo es que, sí, hay algo que empuja a las galaxias a separarse, pero no es constante. Está disminuyendo», afirma el cosmólogo Carlos Frenk.
¿El destino del universo aún está por escribirse?
En otras palabras, la energía oscura sigue acelerando la expansión del espacio, pero está aflojando el acelerador.
Los hallazgos, basados en 15 millones de galaxias que abarcan 11 mil millones de años, aún no son una prueba concluyente. Pero muchos expertos están convencidos.
«Estamos presenciando el derrocamiento del antiguo paradigma», añade Frenk.
¿Podría el cosmos invertir su rumbo y colapsar? Los científicos aún no tienen todas las respuestas—todavía.
Pero como dice el profesor Ofer Lahav, «Durante 20 años, hemos estado lidiando con la energía oscura; ahora los físicos tienen nuevas preguntas».
Y en la ciencia, nuevas preguntas significan nuevas posibilidades.