¿Qué pasaría si los robots pudieran navegar por el mundo usando una potencia similar a la del cerebro, mientras consumen muy poca energía?
Eso es exactamente lo que unos investigadores australianos acaban de lograr.
Conozcan LENS—Locational Encoding with Neuromorphic Systems—a un sistema de navegación de vanguardia inspirado en cómo funciona el cerebro humano.
Desarrollado por científicos de la Queensland University of Technology (QUT), este sistema utiliza computación neuromórfica.
Procesa la información usando diminutos pulsos eléctricos—igual que las neuronas que se disparan en el cerebro.
¿Por qué importa eso?
Porque reduce drásticamente el consumo de energía. Hablamos de usar menos del 10% de la energía que requieren los sistemas de navegación robótica convencionales.
De hecho, puede reducir el consumo de energía de la localización visual hasta en un 99%.
“Las limitaciones de energía son un desafío importante en la robótica del mundo real,” dijo el neurocientífico Adam Hines, autor principal del estudio.
Ya sea en búsqueda y rescate, misiones espaciales o exploración submarina, los robots que duren más y cubran más distancia podrían cambiar las reglas.
Los robots que duren más y cubran mayores distancias podrían cambiar las reglas.
LENS combina una red neuronal con disparos (spiking) y una cámara de eventos (que funciona como los ojos humanos, detectando cambios de brillo).
Un chip neuromórfico maneja un seguimiento de ubicación complejo con apenas 180 KB de almacenamiento—a fracción de lo que requieren los sistemas convencionales.
¿El resultado? Robots más inteligentes que no consumen baterías a velocidad récord.
Para la robótica del futuro, esto no es solo ingenioso: es esencial. Piense en una inteligencia artificial ágil y eficiente.