Corea del Norte ha disparado varios misiles balísticos de corto alcance hacia aguas frente a su costa oriental.
Esto sucedió apenas un día después de que terminaran maniobras militares conjuntas entre Corea del Sur, Japón y Estados Unidos.
El Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur dijo que los misiles fueron lanzados desde la zona de Wonsan alrededor de las 5:20 de la mañana y recorrieron aproximadamente 250 km.
Las autoridades surcoreanas y estadounidenses están ahora examinando sus características técnicas, mientras que Japón también fue informado de los lanzamientos.
Seúl convocó rápidamente una reunión de seguridad de emergencia, con funcionarios revisando el posible impacto y la respuesta.
Las tensiones persisten después de los ejercicios
La oficina presidencial calificó los lanzamientos como una “grave violación” de las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y exhortó a Pionyang a cesar.
El ejército de Corea del Sur, mientras tanto, dijo que mantenía una postura de alta preparación con las fuerzas de Estados Unidos.
“Seguimos comprometidos con la defensa” de la región, dijo el Comando del Pacífico de Estados Unidos, añadiendo que los lanzamientos no representaban una amenaza inmediata para el personal de EE. UU., su territorio o sus aliados.
¿Por qué lanzar ahora? El momento es difícil de ignorar.
El mes pasado, Corea del Norte disparó más de 10 misiles balísticos de corto alcance mientras Corea del Sur y Estados Unidos realizaban ejercicios.
Con los ejercicios militares terminados y los misiles volando de nuevo, el mensaje de Pionyang parece claro.
Las tensiones podrían estar atenuándose en el papel, pero no en los cielos.