¿El planeta está a punto de subir la temperatura—otra vez?
Los científicos observan de cerca la fase de calentamiento del ciclo climático, El Niño, que muestra señales de regresar más adelante este año.
Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), hay un 50–60% de probabilidad de que se forme para mediados de año.
Podría empujar las temperaturas globales a nuevos máximos.
Pero, ¿qué es exactamente El Niño? ¿Y por qué importa?
Piensa en ello como parte de un balancín climático llamado Oscilación El Niño-Sur (ENSO).
Por un lado está El Niño, que calienta las aguas oceánicas del Pacífico. Por el otro está La Niña, su contraparte más fría.
Pescadores en Sudamérica incluso le dieron nombre a El Niño hace siglos tras observar que aguas más cálidas alrededor de la Navidad interrumpían su pesca.
Impacto de El Niño
Cuando El Niño se activa, el clima mundial cambia. Algunas regiones se secan. Otras se inundan. ¿Y las temperaturas? Suben.
“Puede sumar alrededor de 0,1 a 0,2°C a los promedios globales”, explicó Nat Johnson, meteorólogo de la NOAA.
Eso puede sonar pequeño, pero a escala global es enorme. Los años recientes ya han sido récords.
Expertos como Carlo Buontempo advierten que 2026—o incluso 2027—podrían subir más si El Niño se fortalece.
“Toma tiempo que la atmósfera responda”, señaló el científico Tido Semmler.
Y aquí está la vuelta: incluso sin él, el calentamiento continúa.
Así que la pregunta real no es solo si llega El Niño, sino cuánto calor está dispuesto a soportar el mundo.