El Servicio Secreto de los Estados Unidos está investigando una transmisión de televisión estatal iraní.
La emisión abordó un supuesto complot para asesinar al hijo más joven de Donald Trump, Barron Trump.
El programa de tres minutos afirmó que el joven de 20 años estaba siendo monitoreado y que se habría ofrecido una recompensa de 10 millones de dólares por su muerte.
Pero, ¿son creíbles las afirmaciones, o se trata de otra escalada en la ya cada vez más hostil retórica entre Washington y Teherán?
El portavoz del Servicio Secreto, Nate Herring, confirmó que la agencia estaba al tanto del video.
Investiga cualquier cosa que pueda percibirse como una amenaza para las personas que están bajo su protección.
Se negó a proporcionar más detalles, citando la seguridad operativa.
La emisión llega en un momento en que las tensiones entre Estados Unidos e Irán siguen siendo extremadamente altas durante un conflicto que comenzó hace casi seis meses.
Las amenazas de asesinato se intensifican
Reuters ha informado previamente que Israel advirtió a las autoridades estadounidenses sobre supuestos planes iraníes para asesinar al presidente Trump.
Trump ha dicho que se considera “el número uno en la lista de objetivos para Irán.”
Por lo tanto, la última emisión añade otra capa de preocupación a una confrontación ya peligrosa.
Si la amenaza alegada es genuina o está destinada a ejercer presión psicológica, sigue sin aclararse.
Pero una cosa es cierta: cuando la televisión estatal empieza a hablar de planes de asesinato que involucren a la familia de un presidente, Washington es poco probable que lo ignore.