Hablando junto a la base naval de Brest, Macron anunció un giro audaz: Francia ampliará su arsenal nuclear y extenderá la disuasión a aliados europeos clave.
¿Por qué ahora? “Los próximos 50 años serán una era de armas nucleares,” advirtió — un mensaje tajante en un mundo cada vez más inestable.
El plan es ambicioso. Más ojivas. Un submarino nuclear de próxima generación, The Invincible, para 2036.
Y una coordinación más profunda con países como Alemania, Polonia y Suecia. Algunos podrían incluso albergar bombarderos nucleares franceses.
Cambio en la disuasión nuclear
Entonces, ¿Europa está construyendo su propio paraguas nuclear? No exactamente. Francia mantiene el control final.
No hay protección automática. Solo una señal más contundente y compartida: cualquier ataque conllevaría un “precio insostenible.”
Los expertos ven esto como el mayor cambio desde que Charles de Gaulle dio forma a la doctrina nuclear original de Francia.
¿La estrategia? Mantenerse deliberadamente vaga. Mantener a los adversarios adivinando.
Pero aquí está el verdadero giro: Francia dejará de revelar cuántas armas nucleares posee.
Más secretismo. Más coordinación. Más potencia de fuego.
En un mundo ya tenso, la cuestión ya no es solo la disuasión — es hasta dónde está dispuesta a ir Europa para sentirse segura.