Investigadores de la Universidad de Chicago presentaron esta semana un avance en la edición genética de hortalizas para mejorar el rendimiento de los cultivos. Los resultados de la investigación fueron publicados en la revista Nature Biotechnology. Al usar una proteína para borrar selectivamente ciertas partes del ARN de una planta, pudieron lograr mejoras del 50% en el rendimiento de cultivos de arroz y papas.
Lo que hicieron los investigadores fue similar en algunos sentidos a cómo opera el coronavirus. El virus de las vías respiratorias superiores, letal en 0,0018% de los casos según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), funciona reescribiendo el ARN humano con su propio conjunto de instrucciones para la célula infectada. En lugar de fabricar más piezas sanas de la célula, la célula comienza a producir más coronavirus.
En el caso de las papas y el arroz, los investigadores hicieron algo más parecido a lo opuesto. Editaron el ARN de la planta para producir más material vegetal saludable y comestible. Cultivar un 50% más de papas o de arroz podría significar menos expansión agrícola y un menor impacto ambiental. También podría significar alimentar a más personas con la misma cantidad de tierra que se usa hoy.