El futuro robótico ya no es una promesa, porque ya ha llegado. Lo que alguna vez se creyó ciencia ficción ahora es posible a medida que cada vez más personas se someten a implantes cerebrales para tratar trastornos neurológicos y discapacidades. Ian Burkhart, que lleva un implante cerebral desde 2014, explica cómo se siente tener un implante cerebral.
Paralizado en un accidente automovilístico
Burkhart, originario de Ohio, sufrió lesiones graves y quedó paralizado de forma permanente tras verse involucrado en un accidente automovilístico en 2010.
Le dijo a una agencia de noticias internacional francesa que había oído hablar de una organización sin fines de lucro que buscaba voluntarios para implantes cerebrales.
Después de la primera implantación, Burkhart pudo tocar solos de guitarra gracias al videojuego Guitar Hero, dijo a la AFP por videoconferencia.
La experiencia de Burkhart
Después de la primera implantación, Burkhart pudo tocar solos de guitarra gracias al videojuego Guitar Hero, dijo a la AFP por videoconferencia.
Burkhart, que también es presidente de la Fundación Ian Burkhart, dijo que se sorprendió al ver que podía mover sus dedos. También aprendió a verter una botella de cuentas, porque los investigadores no querían líquidos alrededor del equipo.
Más tarde retiró los implantes porque la organización sin fines de lucro tuvo problemas de financiamiento.