¿Cómo puede un hombre con libertad temporal salir libre — y dejar tres mujeres muertas?
Esa es la pregunta que resuena en Turquía después de que un pistolero supuestamente mató a su madre, a su esposa y a su hija en Ankara. Luego dirigió el arma contra sí mismo.
Los medios turcos dicen que el sospechoso cumplía condena por fraude y amenazas armadas en el noroeste de Turquía.
A principios de este mes, se le concedió una libertad temporal de 11 días. Días después, golpeó la tragedia.
Los grupos feministas están furiosos. “El año pasado, seis mujeres fueron asesinadas por reclusos que escaparon de la prisión o estaban en libertad temporal,” escribieron en línea los Comités de Solidaridad de Mujeres.
“Nadie fue responsabilizado. Y hoy, otro recluso ha sembrado de nuevo el terror.”
Femicidios Desatan Indignación
El grupo de defensa We Will Stop Femicides llamó a protestas, señalando cifras escalofriantes.
Solo en 2025, 294 mujeres fueron asesinadas por hombres, y otras 297 fueron encontradas muertas en circunstancias sospechosas.
Más de un tercio supuestamente fueron asesinadas por sus maridos. Más de la mitad fueron asesinadas a tiros.
Los críticos argumentan que esto no es solo el crimen de un hombre: es una falla sistémica. ¿Por qué se concede la libertad a delincuentes de alto riesgo? ¿Quién evalúa el peligro?
Para muchos en Turquía, el duelo es personal. La rabia, colectiva.
Y la demanda es simple: si existían señales de alerta, ¿por qué no se les hizo caso?