Lo que debió ser un viaje ferry de rutina a través de las aguas de Indonesia se convirtió en una lucha desesperada por la supervivencia.
Un ferry de pasajeros se incendió en el mar el domingo, dejando al menos cinco muertos, 41 desaparecidos y cientos luchando por escapar de las llamas.
Las autoridades de rescate dijeron que 225 personas fueron sacadas a salvo, y muchos pasajeros saltaron al océano antes de ser rescatados por embarcaciones cercanas.
A medida que se extendía el pánico, los barcos de la zona se apresuraron a ayudar, pero varios tuvieron que mantener la distancia debido al riesgo que representaban los materiales inflamables aún ardiendo en el ferry.
El buque había partido de Surabaya, en Java Oriental, con destino a Makassar, en Sulawesi del Sur, cuando se desató el incendio.
Antes de que se perdiera la comunicación, el capitán logró alertar al operador del ferry sobre el incendio.
Incendio desata un gran rescate
Desde entonces, las autoridades no han logrado restablecer el contacto.
“Los pasajeros esperan ser evacuados por embarcaciones cercanas al lugar del incidente”, declaró un alto funcionario del Ministerio de Transporte.
El funcionario describió el esfuerzo de rescate en curso.
Una misión de búsqueda y rescate más amplia está partiendo desde Surabaya, aunque se espera que llegar a la zona de la catástrofe tome alrededor de seis horas.
Mientras tanto, las familias esperan con ansiedad noticias sobre las 41 personas aún no localizadas.
A medida que los rescatistas compiten contra el tiempo, la tragedia sirve como otro recordatorio contundente.
En alta mar, una sola emergencia puede convertir un viaje ordinario en una batalla por la vida o la muerte.