¿Podría una píldora utilizada para abortos también ayudar a prevenir el cáncer de mama?
Un grupo de médicos y científicos internacionales piensa que sí — y están frustrados por el estigma que frena la investigación.
La droga en cuestión, la mifepristona, es bien conocida como parte de un proceso de dos etapas para interrumpir embarazos tempranos.
Pero aquí está la novedad: tres estudios separados — en 2008, 2022 y 2024 — sugieren que también podría frenar el crecimiento de células mamarias cancerosas.
Lo hace bloqueando la progesterona, una hormona que alimenta a muchos cánceres de mama.
¿Por qué la gran industria farmacéutica no lo está probando?
“Es profundamente decepcionante que la aplicación exitosa de la mifepristona en un área esté dificultando más investigaciones en otros usos.”
Los expertos escriben esto en The Lancet. Traducción: su vínculo con el aborto está asustando a las empresas.
Eso es un problema. El cáncer de mama mata a alrededor de 670,000 mujeres cada año en todo el mundo.
Para las mujeres con alto riesgo — como portadoras del gen BRCA — las opciones preventivas actuales se limitan a la cirugía invasiva o a fármacos con tasas de éxito bajas.
Las organizaciones benéficas contra el cáncer coinciden en que es hora de mirar más de cerca.
“Tenemos que explorar todas las vías, incluidas las drogas existentes”, dice el Dr. Simon Vincent de Breast Cancer Now.
Si se demuestra que es eficaz, la mifepristona podría ser un cambio radical.
La pregunta es, ¿el estigma lo mantendrá en la sombra — o la ciencia tendrá la última palabra?