La quiebra de la plataforma de intercambio de criptomonedas FTX provocó un desplome en los mercados cripto, con Bitcoin cayendo desde el nivel psicológicamente clave de 20.000 dólares a 16.000 dólares en apenas dos días.
FTX está bajo investigación por haber inflado sus elevadas valoraciones de capital de riesgo al contabilizar las tenencias de su propio token como ganancias de capital, mientras mantenía en circulación solo una pequeña fracción de la oferta del token en el mercado libre, lo que facilita manipular el precio.
Los capitalistas de riesgo toman la caída del imperio cripto de Sam Bankman-Fried como una lección crucial para llevar a cabo una diligencia debida rigurosa sobre las valoraciones de las empresas.
La SEC se apresura a investigar la situación, tras no haber anticipado lo ocurrido.