¿Podés rescatar un satélite que se está cayendo en el espacio? La NASA está a punto de averiguarlo.
En una misión que suena como sacada de la ciencia ficción, se ha lanzado una nave espacial robótica.
Interceptará el envejecido Observatorio Swift antes de que se deslice de nuevo hacia la Tierra.
Swift ha pasado más de dos décadas estudiando explosiones cósmicas potentes conocidas como estallidos de rayos gamma.
Pero la mayor actividad solar ha expandido la atmósfera terrestre, creando arrastre que ha ido empujando al telescopio hacia una órbita más baja.
La nave de rescate, llamada LINK, intentará algo nunca hecho antes.
El robot intenta un rescate histórico
Equipado con tres brazos robóticos, se acercará con cuidado al telescopio en movimiento, se sujetará de él y lo empujará lentamente de regreso a una órbita más segura.
«Es de alto riesgo», dijo el científico espacial Dr. Simeon Barber.
Añadió que la misión vale la pena intentarla porque Swift sigue siendo una de las herramientas más valiosas del mundo para estudiar eventos extremos en el universo.
Ingenieros de Katalyst Space Technologies construyeron el robot de rescate en solo ocho meses.
Si el acoplamiento delicado tiene éxito, LINK pasará varios meses elevando suavemente a Swift desde aproximadamente 360 km de altura de regreso hacia su órbita original de 600 km.
Es una prueba audaz de la tecnología de servicios espaciales. Y si este rescate cósmico funciona, la misión de hoy podría convertirse en el modelo a seguir del mañana.
Podría convertirse en el plan maestro para salvar naves espaciales legendarias como el Telescopio Espacial Hubble.